"No sé ustedes. Pero en la columna de Jason Day publicada en estas mismas páginas, y que ha suscitado las iras incontenibles de algunos católicos mal encarados, lo que se relata es una situación rara, envuelta en un clima intrigante, donde un desconcertado niño advierte una contingencia que le incomoda, de la cual quiere escapar como una exhalación, y que tiene como escenario la sacristía de un templo ubicado en Camacho, al cual ha sido conducido por un cura sodálite, que trata de retenerlo mediante juegos y gestos que pretenden ganar su confianza. Todo ello sucede durante los preparativos para la primera comunión del chico. Pues eso."
Continuar leyendo en ... http://www.larepublica.pe/columnistas/el-ojo-de-mordor/jason-y-los-tontonautas-02-03-2014
miércoles, 5 de marzo de 2014
lunes, 3 de marzo de 2014
DERECHO SE LOS HIJOS, PERO...
Con relación al
comportamiento de los hijos en casa, con los padres, debemos recordar algunos
Derechos que tienen lo menores de parte de los padres y la sociedad, pero
también debemos recordarles a los HIJOS DE LAS OBLIGACIONES, que tienen con los
padres, mayores y la sociedad integra.
ESTOS SON:
Derechos y obligaciones
Los derechos humanos se
aplican a todos los grupos de edad; los niños y niñas tienen los mismos
derechos humanos en general que los adultos. Pero como son especialmente
vulnerables, es necesario que tengan derechos concretos que reconozcan su
necesidad de recibir una protección especial.
Los niños y niñas en
muchos países son seres invisibles pero, independientemente del trozo de tierra
donde hayan nacido, estos son sus derechos.
DERECHOS
1,- Derecho a la educación y
a jugar (Descansar, jugar y divertirte sanamente.)
2.- Derecho a una familia (Vivir
en una familia que los cuide, los alimente y les dé cariño)
3.- Derecho a la atención de
salud preferente
4.- Derecho a no ser
obligados a trabajar
5.- Derecho a ser escuchado (Decir,
con respeto, lo que piensa, lo que siente y lo que le preocupa.)
6.- Derecho a tener un
nombre y una nacionalidad ·( · Tener un nombre y un apellido que
los distinga de los demás)
7.- Derecho a una
alimentación cada día (Tener una casa digna.)
8.- Derecho de asociación y
derecho a integrarse, a formar parte activa de la sociedad en la que viven (Hacer
amistades con otros niños y niñas.)
9.- Derecho a no ser
discriminado (· Hablar el idioma, tener las costumbres y practicar la
religión de sus padres.)
10. Derecho a no ser
maltratado: incluyendo aquí , la explotación en las escuela, matrimonios
forzados, esclavos sexuales, niños – soldados…
Siempre bajo 4 principios
fundamentales:
Participación: Los niños, como personas y sujetos de derecho, pueden y deben
expresar sus opiniones en los temas que los afecten. Sus opiniones deben ser
escuchadas y tomadas en cuenta para la agenda política, económica o educativa
de un país.
Supervivencia y Desarrollo: Las medidas que tomen los Estados Parte para preservar la vida y
la calidad de vida de los niños deben garantizar un desarrollo armónico en el
aspecto físico, espiritual, psicológico, moral y social de los niños,
considerando sus aptitudes y talentos.
Interés Superior del Niño: Cuando las instituciones públicas o privadas, autoridades, tribunales
o cualquier otra entidad deba tomar decisiones respecto de los niños y niñas,
deben considerar aquellas que les ofrezcan el máximo bienestar.
No Discriminación: Ningún niño debe ser perjudicado de modo alguno por motivos de
raza, credo, color, género, idioma, casta, situación al nacer o por padecer
algún tipo de impedimento físico.
El mundo de los adultos debe cuidar de ellos, defender sus derechos y
ayudarles a desarrollar sus aptitudes
LAS OBLIGACIONES DE LOS HIJOS
Ir a la escuela y recibir
una educación. Y:
1. “Debemos respetar a
nuestros semejantes, sin importar su sexo, nivel socioeconómico, religión,
nacionalidad o sus impedimentos físicos y mentales.”
2. “Debemos respetar a
nuestros padres, maestros y a todas las personas, pues entre todos nos ayudan a
encontrar el camino que conduce de la infancia a la vida adulta.”
3.”Debemos aprender a
respetar las opiniones y costumbres de los demás, aunque no sean iguales a las
nuestras.”
4. “Debemos respetar
las leyes que rigen la sociedad, tener buena conducta en la escuela y portarnos
bien en casa.”
5. “Debemos respetarnos
a nosotros mismos. Nuestro cuerpo, nuestro pensamiento y nuestros sentimientos
son lo más importante que tenemos.”
6. “Debemos hablar
siempre con la verdad y cumplir lo que prometemos.”
7. “Debemos respetar y
cuidar el medio ambiente.”
8. “Debemos respetar
nuestra patria. Ella nos da alimento, hogar, educación y todo lo que tenemos.
En nuestras manos está convertirnos en buenos ciudadanos que hagan de nuestro
país del que todos estemos orgullosos. ”
OJO: Ayudar en las tareas del hogar, ellos son muy capaces y por lo
mismo también pueden colaborar para tener una casa ordenada y limpia, todo está
en que como padres los orientemos desde pequeños.
jueves, 27 de febrero de 2014
Dia Internacional de la Mujer
El 8 de marzo de 1857 un grupo de obreras textiles decidieron recorrer las calles de Nueva York como protesta ante las pésimas condiciones salariales bajo las que trabajaban. Este hecho supuso el punto de partida para una lucha incansable por alcanzar la igualdad de género. Hoy dedicamos un homenaje al próximo Día Internacional de la Mujer Trabajadora 2014.
Luego del acontecimiento antes mencionado se sucedieron una serie de protestas con este propósito, como la huelga del 5 de marzo de 1908 en Nueva York, en la que se reclamaba una igualdad salarial, una disminución de jornada a un total de diez horas y que se concediera un tiempo para la lactancia.
Durante este día tuvo lugar una tragedia que marcaría la historia. Más de 100 mujeres perecieron en un incendio de la fábrica de Sirtwoot Cotton, se dice que provocado por el propio dueño de la empresa como respuesta a la huelga. A pesar de dificultades como ésta, las mujeres de aquella época siguieron luchando por cambiar su destino.
Finalmente, en 1975, las Naciones Unidas decidieron reconocer oficialmente el 8 de marzo como el Día Internacional de la Muejr Trabajadora. Desde entonces cada año tienen lugar distintas actividades durante ese día que nos hacen recordar el largo trecho que ya hemos caminado, y lo que nos queda aún por recorrer.
Ahora ya conoces un poco más acerca de por qué el 8 de marzo es un día especial para todas las mujeres trabajadoras, quienes defendieron sus derechos y alcanzaron la igualdad de género.
Ahora ya conoces un poco más acerca de por qué el 8 de marzo es un día especial para todas las mujeres trabajadoras, quienes defendieron sus derechos y alcanzaron la igualdad de género.
Quién mada a Quién...?
Nunca había aceptado ninguna
de mis incontables invitaciones al noticiero, pero –acaso para no parecer
descortés– una mañana de noviembre del año pasado, en premio a mi terquedad, la
Primera Dama Nadine Heredia tuvo la fineza de invitarme a verla. Lo hizo para
volver a decirme que no. No importa. Igual aprecié el gesto. Me recibió en su
oficina del ala izquierda de Palacio de Gobierno, muy cerca de la Presidencia
del Consejo de Ministros. Aunque tal vez sería más exacto decir que me recibió
en su gabinete, si nos remitimos al significado original de esa palabra de
acuerdo con la Real Academia Española: habitación más reducida que la sala
donde se recibe a las personas de confianza. Yo no lo soy –huelga decirlo–
pero, por alguna razón, su estudio me pareció, en realidad, el living de su
casa, un ambiente muy cálido y poco pomposo que transmitía, de entrada, la
sensación de que ella se pasaba allí la mayor parte del día. De hecho, todas
las tardes, Samín o Samito, el benjamín que no estaba en los planes, corretea
entre los sillones –cual John John en el Salón Oval– mientras
la workaholic de su mami chambea duro y parejo. Al verme entrar, la
primera mujer peruana de la historia que ha encabezado la Encuesta del Poder me
recibió con esa encantadora sonrisa que es ya su marca registrada. Al primer
golpe de mirada vi a una mujer que había aprendido a llevar la elegancia con
sencillez. Y la sencillez con elegancia. Atrás quedaban el tristemente célebre
disfraz de escarapela del debut y el infausto abrigote palo rosa de la parada
militar. Esa mañana llevaba puesto un vestido azul sin mangas muy distinguido,
discreta joyería de plata peruana y el perfume que sirve de clásico preludio a
su llegada: Very Irresistible de Givenchy. Hice el amago de
ceñirme al protocolo y estrecharle la mano, pero –sin llegar a los extremos de
Toledo con la Reina– terminé pasándome de confianzudo con un breve besito en la
mejilla. Algo me hizo olvidar que era la primera vez en mi vida que la veía en
persona. Me pareció realmente guapa, más chibola que en las fotos, y su trato
jovial, campechano, hizo que rompiéramos el hielo con facilidad. He olvidado
casi toda nuestra charla. Creo que hablamos del CADE, de Conga y otros fríos
asuntos de coyuntura. Lo único que sí recuerdo perfectamente es que, en un
momento de la conversación, al escuchar que me refería a su esposo como
“Humala”, Nadine levantó los alarmados ojazos de la pantalla de su ya legendario
Blackberry y, con una sonrisa imperceptiblemente irónica, me corrigió con
dulzura:
- Humala es mucha gente. Por
favor, llámalo Ollanta.
En la intimidad, le
dice Tita. Así le dice ella a él. Nadine a su esposo, digo. No es
broma. Lo llama Tita por Ollantita: ¡Tita, baja a
almorzar! Siéntanse libres de llamarlo, de cariño: Presidente
Tita, a partir de hoy. A mediados de diciembre, mientras encendía las
luces del arbolito navideño de la Plaza Mayor, la alcaldesa de Lima cometió un tremendo
lapsus que desnudaba, de un solo viaje, el inconsciente nacional. Al momento de
dirigirse, muy ceremoniosa ella, hacia la pareja presidencial, muy claramente
dijo: “Señor Presidenta…”. Lo dijo. Todos la escuchamos. El Presidente Tita y
La Presidentita. Nada de eso, por favor. Todavía no. Todavía no le interesa que
la vean como mandataria. No le hace ninguna gracia que la llamen así. Odia que
le digan la jefa, la asesora, la generala. No, señor. Pero los “lapsus” de este
tipo han abundado. Ella misma se refirió en público a la titular de Educación
como “mi ministra”: ¿Dónde está mi ministra? –exclamó para escándalo
de algunos. Y ya son dos los premieres que han patinado estrepitosamente a la
hora de describir, frente a cámaras, su rol: “La señora Nadine concurre a
algunos Consejos de Ministros” –dijo Siomi Lerner y, a las pocas horas, tuvo
que rectificarse. “La señora Nadine hace un extraordinario trabajo en el
Ejecutivo” –dijo Óscar Valdés, quizá sugiriendo lo obvio: que ella estaba
(muy) por encima de él. “Soy el soporte emocional de mi esposo” –ha
repetido ella a todo aquel que quiera escucharla.“¿Soy su persona de confianza?
Naturalmente: ¡soy su esposa!”.
Su ilustre suegro don Isaac
no se cansa de lanzarle dardos envenenados. Dice de ella que está borrachita de
poder. Que ya es el colmo que compita en las encuestas con su marido. Que
en política está perdida en el espacio. En esto último sí que se equivoca el
patriarca lenguaraz. Nadine tiene clarísimo a dónde quiere llegar. Tiene
clarísimo que si Ollanta es la cabeza del gobierno, ella –desde su estratégico
(y súper político) rol en los programas sociales– tiene que ser el corazón que
le bombea la sangre del Perú profundo y lo mantiene vivo. Su suegra doña Elena
Tasso, que es, a la vez, su prima lejana, se cuida siempre de no opinar contra
ella, pero los temibles cuñaditos Humala nunca pierden oportunidad de hacerle
la vida a cuadritos. Antauro, con sus desmanes patibularios. Alexis, con sus
ricos negocitos en ultramar. Ulises, con sus constantes diatribas que han llegado
incluso hasta a compararla injustamente con Montesinos. Pero ella está muy bien
entrenada para trompearse de igual a igual con los varones. Creció al lado de
dos hermanos con quienes no tenía ningún problema en dirimir diferencias en
implacable duelo de karate si era menester. Siempre se jactó de ser una chica
con punche. Lo demostró cuando tuvo que afrontar solita el duro trance de la
detención de su compañero tras aquel levantamiento de Locumba que ella misma lo
había ayudado a planear contra Fujimori en el 2000. Una vez, mientras
completaba su maestría de Sociología en la Católica, el Ejército envió a
Ollanta –sin mayor trámite– a un remoto destacamento en provincias, y ella
decidió que no estaba dispuesta a truncar sus estudios por acompañarlo. Los suegros
pusieron el grito en el cielo y, apelando a sus deberes conyugales, la
conminaron a venirse a vivir a la casa de ellos para “cuidarla” hasta que el
esposo volviera. Naturalmente, Nadine les dijo que no.
Esa fortaleza de carácter
–tan hábilmente suavizada con sonrisas– le granjeó la automática simpatía de
los esposos Pérez de Cuéllar durante la agregaduría militar que Toledo le
confió a Ollanta en París, haciéndole realidad a Nadine el sueño de la maestría
en Ciencias Políticas en La Sorbona. Una vez ganada la elección del 2011, a
doña Marcela Temple de Pérez de Cuéllar le bastó invitarla a uno de sus regios
almuerzos de señoras para que todo su círculo de amigas –muchas de ellas
legionarias de Keiko o esposas de connotados empresarios de la derecha más recalcitrante–
le dieran la más entusiasta bienvenida a la inminente primera dama y, en ella,
al otrora revolucionario gobierno de la tan temida inclusión social. Cuánta
agua había corrido bajo los puentes del Páucar del Sara Sara, en Ayacucho,
donde aprendió a comer –jamás a preparar– el enigmático qapchi con
que sorprendió a los periodistas limeños en el desayuno electoral. Cuánta agua
desde que cierta rancia aristocracia periodística convertía en cuestión de
Estado hasta el reloj Tag Heuer que le había regalado a su marido por su
aniversario de bodas. Mientras posaba, codo a codo, con todo aquel ramillete de
damas de sociedad, Nadine –nombre francés, diminutivo de Nadia, que significa
esperanza– volvía a sonreír pensando que en el solitario telefonito que vibraba
en el fondo de esa cartera que la asesora de imagen le acababa de endilgar
había más poder que en la suma de los montos máximos de las tarjetas platinum
de todas sus novísimas amigas.
Fue justamente desde el
Primer Smartphone de la Nación –adminículo que, hoy por hoy, es su herramienta
preferida– que el 19 de octubre del 2011 lanzó, a través del Twitter, la más
feroz y famosa de sus sentencias: Es tan difícil caminar
derecho??!! Así, con ese doble signo de interrogación y admiración que
reflejaba su doble indignación. El impacto fue letal: 266 de sus casi 350 mil
seguidores replicaron el mensaje. El obvio causante –y destinatario– de sus
iras era el Vicepresidente Omar Chehade, más conocido en el ámbito
gubernamental como Ken por su parecido –improbable– con el fanfarrón
noviete de la Barbie. Pese a que llegó a ser su abogado, Ken nunca fue santo de
la devoción de Nadine. Siempre le pareció un patita medio alucinado, un
arrogante con poses de dandy ilustrado. Ollanta, en cambio, creyó ver en él a un
paladín y hasta a un erudito y, desoyendo a su compañera, lo incluyó en su
lista y hasta en su plancha presidencial. El nefasto incidente con generales
en Las Brujas de Cachiche no hacía sino demostrar que, desde el
inicio, Nadine había tenido la razón una vez más y su histórico tweet
equivalía, entonces, a un contundente “¿Ya ves? Te lo dije”. Hoy, Ken ya no es
más el vicepresidente y tampoco se puede decir que sea precisamente el Mister
Carisma del Congreso. La señora de la casa (de Pizarro) vencía una vez más. Y,
a estas alturas del partido, podemos coincidir con las encuestas en que, para
ella, más frecuentes han sido las victorias. Por lo menos, hasta ahora. “La
señora es muy política” –dijo a mediados del 2011 Jorge del Castillo,
sugiriendo, antes que nadie, la necesidad de que el Legislativo se apresurase
en ponerle barreras a su posibilidad de candidatear en el 2016. Un temor que,
para cierta oposición, empieza a adquirir alarmantes ribetes de histeria
colectiva. Aborrecen la sola idea de que la señora vaya a lanzarse alguna vez
pero, al mismo tiempo, parecen obsedidos con repetirla y repetirla hasta que
sea cierta.
Una vez, antes de la primera
vuelta, cuando Ollanta todavía no se animaba mucho a dar entrevistas a la TV
abierta, a la que –con toda razón– consideraba territorio enemigo, le pedí al
entonces candidato al Parlamento Daniel Abugattás que me hiciera el puente con
Nadine. Su reacción me dejó de una pieza: ¿Quieres entrevistarla? ¿A ella?
¿Para qué? Saltaron a la vista los celos de aquella cúpula con la única
persona que podía darse el lujo de susurrarle cosas al oído al máximo líder.
Una sola vez la vimos molesta. Era octubre de este año y se celebraba la cumbre
de países árabes. Un resfriado, un dolor de barriga o algún problemita de salud
del pequeño Samín la obligó a quebrar su maniática puntualidad y retrasarse
unos minutos. Ollanta, entonces, debió sobrellevar, algo agestado frente a las
cámaras del mundo, el poco envidiable papel de único anfitrión de los
enturbantados dignatarios visitantes. Al verla llegar con retraso, el
fastidiado primer esposo de la nación masculló entre dientes alguna seca
amonestación que la enfureció. Y aunque no llegamos a escuchar aquel evidente
intercambio de ‘flores’, entendimos perfectamente lo que el lenguaje corporal
de ella le estaba diciendo a su marido y, de taquito, a todos aquellos máximos
representantes del machismo universal: “Habla con mi espalda, varón”.
Pero, ¿cuál será el secreto
encanto de esta chica que, en las bohemias tabernas de Barranco, otrora
interpretaba las más encendidas canciones de protesta de Silvio Rodríguez y hoy
no duda en fotografiarse al lado de Mick Jagger y Gene Simmons
de Kiss o de seguir, cual fan enamorada, al transgresor boricua René
Pérez, el Residente de “Calle 13” ? Quizá sea ese gracioso
par de incisivos superiores que el escritor Alfredo Bryce describió alguna vez
como terroncitos de azúcar. Quizás sea esa asombrosa facilidad para mimetizarse
con la gente y mezclarse genuinamente con ella sin parecer jamás una dama filántropa,
una monja misionera ni una turista vivencial. Quizá sea esa arrolladora
juventud que la hace lucir impetuosa, infatigable, muscular, casi una fuerza de
la naturaleza. Quizá sean esos ojos vivaces y chisporroteantes que delatan su
intuición femenina, su olfato político, su astucia felina. Quizá sea esa
atractiva estampa de girl next door, esa espigada figura que luce
inmune a los efectos secundarios de los chocolates que –según versión de
testigos– se administra en dosis cada vez mayores a manera de antídoto contra
el voraz estrés palaciego. Un estrés que, según se murmura por esos pasillos
señoriales, más que sacarle canas verdes, estaría haciendo mermar, últimamente,
su azabache cabellera. Un estrés que se esparce como una epidemia entre su
staff que –al primer rumor de que ella había sido vista ingresando en una
clínica– se precipita a emitir un comunicado de prensa para anunciarle a la
Nación una operación a la vesícula. Lo más probable es que, mientras yo termino
a duras penas de escribir algo que se asemeje a su perfil, ella ya haya
terminado de acostar a los niños y esté escapándose, a hurtadillas, rumbo a la
función de trasnoche de algún cine, sustrayéndose de la agobiante protección de
los guardaespaldas con la ilusión traviesa de su primera cita clandestina, bien
prendida de la cintura del Excelentísimo Presidente de La República que, sin
ella, sería el hombre más solitario del planeta.
Historia de Los Pérez
Pérez (apellido)
Pérez se trata de un apellido patronímico derivado del nombre propio Pero o Pedro. Ofrece todas las particularidades y características
de los apellidos de su misma naturaleza, tales como Gómez, González , García, Rodriguez, etc. Su origen se encuentra en la
antigua y generalizada costumbre de convertir en apellido el nombre del padre u
otro antecesor y aplicarlo a los hijos o descendientes, para denotar en estos
la calidad de tales. En este caso, Pérez viene del nombre "Pero" o
Pedro y el sufijo "ez" que significa "descendiente de", y
por consiguiente significa hijo o descendiente de Pero (Pedro), tal como en
otros idiomas: ejemplo sueco o inglés "Son" (hijo) como en Erikson,
Gustafson, Johnson etc.
Origen
Es imposible rastrear el origen del apellido Pérez,
pues hay muchos linajes que ostentan el mismo patronimico, pero de diferente
origen. Algunas hipótesis sugieren que las primeras familias en hacer de este
su nombre eran judíos conversos sefardíes. El nombre Pérez también se deletrea
Peretz. En la Torá es el nombre del hijo de Tamar y Juda. En la tradición
jasídica ortodoxa judía es también uno de los nombres del Mesías (Mashíj),
Perez/Peretz ben David (Perez/Peretz hijo de David). El nombre implica por lo
tanto quebrantamiento espiritual así como esperanza de redención. Los
descendientes de los primeros Pérez (judíos españoles conversos) se encuentran
hoy por toda iberoamérica. También hay familias sefardíes ortodoxas con este
nombre en Israel, Izmir (Turquía), Argentina, Puerto Rico, República
Dominicana, Cuba, Estados Unidos, Holanda,Perú y España y en casi todos los
países hispanoparlantes.
El apellido Pérez (en hebreo Peretz/Peres) pudo haber
sido españolizado por los judíos españoles para ocultar su origen en tiempos de
la inquisición y tal vez mucho antes para evitar problemas religiosos. El
Presidente del Estado de Israel es Shimon Peres, pero este apellido fue
adoptado por su familia al emigrar a Israel abandonando su apellido polaco
"Perski".
Los distintos derivados de Perez son: Peretz, Peres. Y sus
compuestos: Pérez Dorra, Pérez Maleh, Pérez Chab.
Distribución
El apellido se encuentra extensamente difundido por
toda España y América. En la Península Ibérica tiene sus mayores asentamientos en Asturias, Castilla y Andalucía. En el continente americano se encuentra desde los
primeros tiempos de su descubrimiento y conquista. Uno de los países con más difusión
fue México, ya que los primeros que llegaron con Hernán Cortés y sus descendientes, al
establecerse en aquél país, fueron creando diversas familias, a las que
pertenecieron militares, clérigos, tesoreros reales, y familiares de la Santa
Inquisición. Podemos citar entre los primeros personajes apellidados
"Pérez" en América a Alonso Pérez de Trigueros, natural de Huelva en 1520, a Alonso Pérez de Zamora en 1519, a Andrés Pérez de Sevilla en 1539,
a Antón Pérez de Móstoles (Madrid) en 1526, a Antón
Pérez nacido en Conil (Cádiz), Bartolomé Pérez de Alange (Extremadura) en 1527 o Morán Pérez de Córdoba. Consignar la larga relación de cuantos de este
apellido participaron en el descubrimiento y posterior colonización del Nuevo
Mundo crearía una lista casi interminable.
Como consecuencia de su abundancia y naturaleza lo han
llevado y lo llevan incontables familias y linajes de muy distinto origen y
procedencia, sin que exista entre la mayoría de ellos ninguna relación o
vinculo de parentesco y ni la más leve y primitiva comunidad de sangre, por lo
que no existe relación genealógica entre la mayoría de ellos. Debido a la
difusión y abundancia del apellido, se generalizo la costumbre de añadirle el
lugar de origen o la plaza conquistada, formándose los apellidos compuestos por
Pérez de..., y así tenemos entre otros a los Pérez de Tudela, los Pérez de Villamayor, los Pérez de Soria, los Pérez de la Calzada, los Pérez de Zamora y otros
muchos.
Distribución en Cantabria
Una notoria familia cántabra llamada Pérez moró en la villa de Colindres, del partido judicial de Laredo, de la cual formaban parte:
- Pedro Pérez de la Quintana, natural de Colindres, general
de la Real Armada de Felipe II y caballero de la Orden de Calatrava, a finales del siglo XVI.
- Felipe
Antonio Pérez Díez, natural de Colindres obtuvo provisión de hidalguía en
la Real Chancillería de Valladolid el 13 de enero de 1763.
- Su hijo
Martín Nicolás Pérez Guarino que ganó carta ejecutoria de
hidalguía en Valladolid el 26 de julio de 1826, pasó a
Talavera de la Reina, quedando allí avecindado.
Dicha familia Pérez vivió en Peñacastillo, del partido judicial de Santander, a la que pertenecieron Lorenzo Pérez con sus descendientes. Otros moraron en el Valle de Villaescusa, también del partido judicial de Santander. Otros lo hicieron en lugar de
Bárcena y de Tezanos, del partido de Villacarriedo. Radicó otra familia en el
lugar de Silió del ayuntamiento de Molledo y partido judicial de Torrelavega.
Otras familias Pérez moraron en las villas de Arenas de Iguña, Caranceja, Concejo de Bareyo, Entrambasmestas, Muriedas, Resconorio, Ruiloba, San Pedro del Romeral, Sierrapando y Valdeiguña.
Una rama de la casa Pérez en la villa de Colindres
(Cantabria) pasó a Chile quedando allí establecida. Fue su
progenitor José Pérez García, nacido en Colindres en 1726, quien pasó
a América donde fue Teniente Coronel del ejército, Prior del tribunal del
Consulado de Chile, y autor de una Historia del Reino de Chile. Descendiente
de esta rama fue don José Joaquín
Pérez Mascayano, nacido en Santiago de Chile en 1800, que llegó a ser Presidente de la
República.
Prefiero Vivir En Un Ático
No puedo dormir en este
cuarto. Realmente no puedo dormir en ningún lugar de toda esta casa. Hay muchas
cosas sobre mí, y eso me pone de los nervios. No es que crea que el edificio se
va a venir abajo, el problema son las personas, como siempre. Si el resto del
edificio estuviera vacío no tendría problema.
No. Son todas esas vidas
sobre mí. No sus vidas, sino sus muertes, todo lo que les está ocurriendo. No
aguanto la idea de que todos estén cagándose, meándose, corriéndose y muriendo
sobre mí. En alguna de las ocho plantas superiores alguien está follando, puede
que haya un niño vomitando. Si no lo hay, lo habrá. Los niños vomitan en las
fiestas.
Seguramente hay un perro
echando una meada en algún rincón desatendido. Y todos se están muriendo, y yo
estoy despierto mirando al techo mientras se mueren, deseando que se mueran en
otra parte.
Lo que dice una mirada
Recuerdo
que una profesora del colegio solía decir que los ojos son el espejo del alma.
Mi abuela me repetía: “Mírame, quiero saber si dices la verdad” Algunas parejas
se dicen: “Dímelo mirándome a los ojos” Y es que podremos ensayar un buen
diálogo para tratar de convencer a quién queramos, pero si no somos honestos
nuestra mirada nos delatará.
En
la relación de pareja una mirada vale más que mil palabras. Puede convertirse
en un cuchillo capaz de cortar tu respiración o ablandarte el
corazón si atraviesa la barrera de tu piel.
Hay
miradas dulces, penetrantes, frías, apasionadas que arrancan expresiones como:
“me quería comer con los ojos” o “por poco me mata con la mirada”
Cuando
se empieza a flirtear la mirada se convierte en nuestras manos. Acarician el
rostro, los labios, el cuerpo y todo lo que aún no se puede tocar de la persona
que te gusta. A veces puedes sentir un placer anticipado cuando descubres que
alguien te mira intensamente a los labios. Y es la magia y el poder de los ojos
lo que hace que se te erice la piel.
Cuando
le gustas a alguien su mirada será larga y profunda, querrá inconscientemente
que sepas su secreto, y si correspondes a su deseo lo mirarás de igual manera
entrando en una conexión emocional que dará lugar a un acercamiento.
En
esta fase entra a tallar el lenguaje corporal. Cuando se gustan no se quitarán
la mirada de encima. Y si él o ella inclina el cuerpo hacia ti, es que está
súper interesado en lo que dices. Pero cuidado… porque esta fase de la
conquista es muy delicada. Puedes decir o hacer algo que a la otra parte no le
gusta y entonces querrá deshacerte de ti. Y nuevamente la mirada lo delatará.
Desviará su atención hacia cualquier otro lugar, o no le quitará la vista al
celular esperando una llamada que lo libre de ti.
Entonces
será el momento de levantarte con dignidad inventando una excusa y tratarás de
analizar qué fue lo que frustró el acercamiento.
Pero
para aquellos que sigan adelante irán descubriendo a lo largo de la relación
que una mirada podrá calmar tu angustia, podrá encolerizarte o podrá llenarte
de la más completa felicidad porque aún sin palabras, podrás descubrir en la
mirada de tu pareja el amor que siente por ti.
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