El
beso es una de las demostraciones de afecto más comunes e importantes en el ser
humano, pero sabías que esconde algunas cosas que ni imaginabas. A continuación 10 curiosidades sobre el beso, para que sepas más de esta práctica tan
común como especial, y que no todas las culturas practican, pero que algunos
animales sí.
1.
¿Por qué el ser humano se besa?
Sobre el origen del beso, los antropólogos se dividen en dos. Una de las
teorías sostiene que simplemente surgió como un gesto instintivo que, por
intuición natural, los humanos comenzaron a practicar. La otra argumenta que se
originó mediante el proceso conocido como pre masticación, que es cuando una madre
alimenta a su bebé masticando la comida y pasándola de boca a boca. La palabra
“beso”, mientras tanto, proviene del latín Basium, que se cree que surge a su
vez del sonido onomatopéyico del beso.
2. El
beso en la historia
Existen registros históricos de la existencia del beso desde al menos hace 5
mil años. La civilización alfabetizada más antigua que se conoce, la sumeria,
contiene menciones al beso en su poesía, tanto de un beso con los labios, como
de la utilización de la lengua.
3.
Besos en la Biblia
La referencia a un beso más temprana en la Biblia se encuentra en el Antiguo
Testamento, en el Génesis, cuando Isaac le otorga su bendición a su hijo,
Jacob, y le dice que se acerque y le bese.
También en el Génesis se puede encontrar la primera mención a un beso entre un
hombre y una mujer, entre Jacob y Raquel. Más adelante, en el Cantar de los
Cantares, se puede leer el conocido verso que es frecuentemente citado: “¡Que
me bese con los besos de su boca! Porque mejor es tu amor que el vino”.
4. El
beso como ritual
Desde su existencia, el beso ha sido utilizado en numerosas formas de ritual.
Ha servido por ejemplo como gesto simbólico, formal o social para indicar
respeto o saludo, como besar la mano de una dama. También para indicar devoción
religiosa, besando un ícono religioso o el piso de un templo. En la actualidad
se puede encontrar muy extendido el ritual del beso entre los novios al
concluir la ceremonia de la boda, y también el de líderes políticos de
distintas naciones como forma de saludo
5.
Los que no se besan
Hoy en día, aproximadamente el 90% de la población mundial incluye el beso en
su cultura. El otro 10% no lo hace por diversas razones. Por ejemplo, en
algunas zonas de Sudán evitan besarse porque creen que la boca es la ventana
del alma y temen que ésta pueda ser robada. Los esquimales, por otra parte,
tienen el famoso “beso de nariz”, que aparentemente surgió debido a que,
viviendo en un clima extremadamente frío, la única parte del rostro que tienen
expuesta es los ojos y la nariz, de modo que frotar las narices fue la manera
que encontraron de manifestar afecto. En otras culturas, mientras tanto, no se
besan porque el beso es aún considerado obsceno o inapropiado
6.
Animales que se besan
Además de los humanos existen muchos otros animales que también llevan a cabo
esta práctica o, al menos, una similar. Los chimpancés tienen un comportamiento
similar al de un beso entre ellos luego de una pelea, que ha sido interpretado
como una especie de ‘hacer las paces’. Muchos otros primates tienen una
conducta similar que podrían incluirse como su propia manera de ‘besarse’.
Hace
poco se descubrió que los elefantes suelen poner su trompa en la boca de otro
tras la muerte de un miembro de la manada, por lo que se cree que se trata de
una suerte de consuelo. Otros animales como perros, gatos o aves también suelen
tener comportamientos como lamer, acariciar con el hocico o acicalarse
mutuamente, que se asemeja a la acción de besarse.
7.
Besar es bueno para la salud
Las demostraciones de afecto y cariño en general tienen el efecto de reducir el
estrés, pero algunos estudios también han demostrado que incrementar la
frecuencia de los besos con tu pareja provoca una reducción importante del
estrés percibido y una satisfacción mayor respecto a la relación, además de una
rebaja en los niveles de colesterol. Por otra parte, besar también puede
generar la secreción de adrenalina a la sangre, lo que tiene beneficios para el
sistema cardiovascular. Durante un beso apasionado además se queman
generalmente entre 2 o 3 calorías por minuto.
8.
Récord Guinness
El récord Guinnes del beso más largo fue otorgado en febrero de 2013 a una
pareja de Tailandia, que se besó sin detenerse durante 58 horas, 35 minutos y
58 segundos en una ‘maratón de besos’ organizada en ese país con motivo de San
Valentín.
9. La
‘besología’
En algún momento del siglo XIX se comenzó a estudiar el beso desde la
ciencia, una disciplina que luego se dio en llamar filematología, y que fue
realizada, entre otros, por Charles Darwin. Los estudios de la filematología
tienden a centrarse en la biología de los besos, las hormonas involucradas y
también en las razones por qué besamos. Los científicos han demostrado que el
primer beso entre dos personas puede aportar pistas sensoriales muy importantes
acerca del otro, que determinan en gran medida cómo seguirá la relación. Un
estudio determinó que 59% de los hombres que participaron y un 66% de las
mujeres, se sintieron menos atraídos hacia una persona luego de besarla.
También han explicado por qué el besar es una sensación tan placentera: los
labios son muy sensibles y tienen más terminaciones nerviosas que la mayoría de
las partes del cuerpo.
10.
El primer beso en el cine
El primer beso romántico del cine tiene lugar en el film de 1896 The Kiss, una
cinta muda de 30 segundos que fue una de las primeras en proyectarse al público
y contiene simplemente eso, un beso entre un hombre y una mujer (aunque mucho
menos apasionado de lo que nos podemos imaginar hoy en día). Esta película hizo
que muchos consideraran al cine, en ese momento recién surgiendo como un nuevo
medio, algo obsceno e indecente. Algunos incluso pidieron la intervención
policial durante la proyección de la película. Ay, si vieran el cine de ahora…