viernes, 23 de enero de 2015
LE CAE ARCO DE FUTBOL EN LA CABEZA
http://www.larepublica.pe/23-01-2015/independencia-menor-de-edad-en-estado-de-coma-tras-caerle-un-arco-de-futbol-en-la-cabeza
Esto Me hace recordar mis años de estudiante, allá por los años de 1972 – 73, cuando los alumnos del Centro Educativo Particular “PERU”, íbamos, los días del curso de Educación Física, aprovechando que estábamos vestidos con la indumentaria deportiva, a jugar al complejo deportivo que quedaba en lo que es ahora el Estadio de Madgalena.
Y una de esas tardes, ocurrió algo parecido pero cuyo resultado fue diferente. No hubo accidente qu{e lamentar, solo fue un susto para la treintena de alunmos que habíamos ido a compartir un momento de sano esparcimiento. El arco sur de una de las canchitas de fulbito se vino abajo por el peso de nuestro compañero Luis Palomino, un jovencito de ojos claros que era burla de todos. Especialmente de los de su salón.
Ocurrió que esa tarde, todos nos formamos en el centro de la losa y nos pusimos a escoger a los jugadores y Lucho fue derivado para estar en el arco, pues no era habilidoso para estar disputando un balón. Fue el arquero del equipo.
Este sexteto de alumnos demostraban mas “peso”, en el campo y los ataques eran continuos hacia el arco contrario y Lucho se sentía aburrido de cuidar las piolas del su escuadra. Hasta que empezó ha hacer piruetas con el horizontal del arco de madera.
Cada vez eran mas fuertes y duraderas las volteretas que Palomino hacía, hasta que la parte inferior, empezó a levantarse y eso hacía ser mas espectacular los volatines de Lucho. Cuando de repente, se vio que el arco comenzó a venirse abajo y con él, nuestro amigo Palomino.
El final fue, el arco cayó sobre la cabeza del muchachito y todos nos quedamos quietos, como si se paralizara el tiempo y nos hayan dicho “inmóvil!” emulando un juego infantil. Nadie dijo nada e hizo algo durante un momento.
Hasta que un hombre nos gritó: -¡Ayuden a su compañero! Recién ahí se nos vino “el alma al cuerpo” y fuimos directamente a donde se encontraba Palomino tirado. Levantamos el arco entre cinco y otros levantaban a Lucho, gritando ayuda y la asistencia de un doctor.
Corrimos como pudimos y trajimos a un galeno que tenía su consultorio al frente del colegio. Atentamente y sin mediar palabra nos acompañó y curó la fisura que tenía en la frente y le dio un analgésico. Eso nada mas y al día siguiente, como si nada hubiera pasado.
Desde ese día le cambió la vida a Luis Palomino, y ya no era Lucho, ni simplemente palomino, sino que era el “loco” por haber sobrevivido de tamaño accidente. La última vez que supe de él, fue cuando estuvo trabajando en una oficina de la Municipalidad de Lima Metropolitana.
jejejejeje les conté sobre mi nacimiento?
Bueno, un buen día, del mes de febrero, mi
madre se enteró, no sabe cómo, pero se enteró que estaba embarazada y luego de
meditar y buscando las palabras apropiadas se lo comunicó al hombre en quien
recaía la sospecha: mi padre.
Preparándole uno de sus potajes favoritos,
“lomito saltado” con carnecita recién comprada, acompañado con un humeante
cafecito y su pancito que recién había salido del horno en la panadería, se
sentó a la mesa junto a él.
Con voz temblorosa y dubitativa, comenzó a
manifestarle las ocurrencias del día, de que las parejas que se aman y se
prodigan caricias nocturnas, tenían como buen fin el de procrear un fruto de
ese amor sincero y patatín y patantán, . Todo esto venía porque mi padre era un
hombre muy arraigado de las costumbres antiguas.
Como lo habían criado de una manera un poco
sin afecto, sentía que los hijos deberían llegar luego de tres o cuatro años,
pero mi madre estaba embarazada luego de seis meses de dar a luz a su
primogénito y eso era catastrófico para la familia y … para el bolsillo del
papá.
Pero como
él es, (y fue) un hombre muy responsable, lo tomó con buenos ojos y le prometió
a mi madre que “a la niña” no le faltará nada. Y le aseguró la atención en el
hospital del Empleado, a donde todos
los meses la llevaría a su control
pre-natal.
Pasaban los días y semanas, el vientre de mi
madre crecía de una manera diferente al que había tenido durante el embarazo
del hijo mayor, hasta que en el mes de
octubre, siente por primera vez, los dolores de parto y no es que sea primeriza
o segundiza, sino que eran los mismos síntomas cuando parió a su primogénito.
Apenas sintió los primeros dolores,
apresuradamente corre al Rebagliati y entra directamente al área de emergencia
para que la deriven a Sala de Parto, pero luego de ser examinada, le manifiestan
que era una falsa alarma, igualmente sucede dos semanas después y la primera
semana de noviembre, acude por el servicio de urgencias y le dicen que no se
traume, porque aún faltaba mas tiempo.
Sin embargo... dentro de ella había una
personita que estaba apurado por salir a este mundo, hasta que un buen día mi
madre siente que la "fuente" se le rompe y no sabe que hacer.
Llama a su suegra, la madre de mi padre, quien
un día muy lejano, le llamó ladrón. Esa mujer la ayuda y quiere llevarla al mas
cercano centro asistencial porque el no-nato, estaba tratando de salir a como
de lugar, del vientre de la mujer, quien se sobreponía al dolor.
Luchan contra el reloj y salen dando un
portazo, miran para un lado y para el otro y no ven ningún taxi, no hay nadie
que la ayude a trasladarla al hospital y la farmacéutica de una botica cercana,
le dice: señora llévela a la clínica que está cerca.
Uyyyy! los
oiditos del aún no nacido, que aún estaban virgen de toda mentira, escuchó, ¡clínica!
y la abuela sin medir consecuencias y ayudada por la señorita boticaria, que
por casualidad se llamaba Caridad, la trasladan referido centro de salud.
Esta Clínica, que por aquel entonces era una
de las mejores de Lima, exclusiva para
gente pudiente y mi madre no lo era, menos mi abuela, pero los galenos al ver a
mi madre desfallecer y con el vientre crecido ya punto de reventar, se compadecen
y la llevan al quirófano. Cuando le empezaron a hacer el trabajo de parto
vieron que la piernita, estaba afuera, el muchacho ya estaba naciendo y eso fue
hace muchos años, un once de noviembre.
Esa misma tarde cuando ya estaba envuelto en sus
primeras prendas de vestir, se escucha que los galenos discutían, que mi madre
y su flamante bebé, deberían abandonar Clínica y ser trasladada a dónde le
corresponde a una persona de su nivel social, al Hospital del Empleado.
Mis padres esperaban a una mujercita, pero en
su lugar vino al mundo un robusto niño que ahora, luego de muchos años es un
profesional de las letras y ha vivido una vida con muchos “baches”, lo cual le
ha valido tener muchas anécdotas qué contar.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
Sueño, despierto
Un sueño ...
Deseo tener a mi lado una amiga, una alma gemela, aquella personita bella que sea quien me acompañe en todos mis proyectos, mis locuras y me oriente en los mismos. Aquella que le brinde mi ayuda, que le de ánimo para continuar viviendo.
Sí, soy muy romántico, tengo 58 años y hasta ahora no te encuentro. Pero soy fuerte, también, porque no me dejo vencer por la tristeza, sigo con mi vida normal con la esperanza que algún día se cruce por mi camino.
Doy mucho amor a mis mascotas, les hago cariño porque sé que necesitan mucho afecto y no solo comida. Ellos me acompañan, me arrancan de vez en cuando una sonrisa o carcajada con sus ocurrencias.
Vivo con mis hermanas y mi mascota, procuro hacerlas feliz en la medida de mis posibilidades. Trabajo de asistente aunque me hubiera gustado estar como periodista, mi profesión. Amo hacer caminatas al aire libre para apreciar la naturaleza y respirar aire puro.
Evito lugares bulliciosos, no me gusta mucho la capital, salir al centro es terrible, caos vehicular, contaminación y sobre todo tener que ver cosas que me afectan, la pobreza extrema de la gente o animalitos abandonados.
No me crean tan sensible, tengo mi carácter fuerte y lo saco cuando veo que me hacen daño o se lo hacen a mis seres queridos o cuando se comete una injusticia, no tolero sobre todo el abuso, eso me revienta, ahí saco mi HULK que llevo dentro.
Por otra parte, disfruto de cocinar cosas ricas, de ver una buena película sea en la tele o en el cine, me gusta encontrarme con mis amigos para conversar (tengo dos amigos muy estimados).
Y una de las cosas que mas me deleita, es saborear un delicioso helado de Tutti fruti, aquella que tiene un poco de miel y su crema de leche de coco. Ummm, se me hace “agua la boca”. Y pensar que me tomaba medio litro diario.
Además, otra de las cosas que me gusta es un plato de arroz con pollo y si consabida papa a la huancaína, adornado con su huevo y una rajita de ají mirasol.
En mis tiempos libre, estoy bsucando qué hacer y me adentro en mis manualidades. Arreglando lo que está estropeado o simplemente tiendo a arreglar el dormitorio y la ropa.
Uyyyy, creo que me salí del tema.
Busco una persona que sea mi AMIGA.
Jajajajaja …por ahora no escribo más.. luego será.
Deseo tener a mi lado una amiga, una alma gemela, aquella personita bella que sea quien me acompañe en todos mis proyectos, mis locuras y me oriente en los mismos. Aquella que le brinde mi ayuda, que le de ánimo para continuar viviendo.
Sí, soy muy romántico, tengo 58 años y hasta ahora no te encuentro. Pero soy fuerte, también, porque no me dejo vencer por la tristeza, sigo con mi vida normal con la esperanza que algún día se cruce por mi camino.
Doy mucho amor a mis mascotas, les hago cariño porque sé que necesitan mucho afecto y no solo comida. Ellos me acompañan, me arrancan de vez en cuando una sonrisa o carcajada con sus ocurrencias.
Vivo con mis hermanas y mi mascota, procuro hacerlas feliz en la medida de mis posibilidades. Trabajo de asistente aunque me hubiera gustado estar como periodista, mi profesión. Amo hacer caminatas al aire libre para apreciar la naturaleza y respirar aire puro.
Evito lugares bulliciosos, no me gusta mucho la capital, salir al centro es terrible, caos vehicular, contaminación y sobre todo tener que ver cosas que me afectan, la pobreza extrema de la gente o animalitos abandonados.
No me crean tan sensible, tengo mi carácter fuerte y lo saco cuando veo que me hacen daño o se lo hacen a mis seres queridos o cuando se comete una injusticia, no tolero sobre todo el abuso, eso me revienta, ahí saco mi HULK que llevo dentro.
Por otra parte, disfruto de cocinar cosas ricas, de ver una buena película sea en la tele o en el cine, me gusta encontrarme con mis amigos para conversar (tengo dos amigos muy estimados).
Y una de las cosas que mas me deleita, es saborear un delicioso helado de Tutti fruti, aquella que tiene un poco de miel y su crema de leche de coco. Ummm, se me hace “agua la boca”. Y pensar que me tomaba medio litro diario.
Además, otra de las cosas que me gusta es un plato de arroz con pollo y si consabida papa a la huancaína, adornado con su huevo y una rajita de ají mirasol.
En mis tiempos libre, estoy bsucando qué hacer y me adentro en mis manualidades. Arreglando lo que está estropeado o simplemente tiendo a arreglar el dormitorio y la ropa.
Uyyyy, creo que me salí del tema.
Busco una persona que sea mi AMIGA.
Jajajajaja …por ahora no escribo más.. luego será.
jueves, 1 de enero de 2015
Los “perdedores”, la nueva clase social china
PEKïN, 30 Dic 2014 (AFP) – Zhao Jun
tiene 30 años, no tiene novia ni ahorros y un trabajo precario y mal pagado, lo
que le convierte en el prototipo de “diaosi”, como llaman en China a millones
de ‘perdedores’ que no subieron al tren del impresionante desarrollo económico.
Según una
reciente encuesta sobre este ejército en la sombra, realizada entre otros por
la prestigiosa Universidad de Pekín, el 72% de los “diaosi” -expresión que se
traduce literalmente por “pelo del pene”- están descontentos con su situación.
Más de un tercio tienen tendencias depresivas. La mayoría están solteros y
lejos de su región natal. Originario de la provincia de Jiangsu, Zhao Jun llegó
a la capital en 2006. Pese a su diploma de la Universidad de Ciencias y
Tecnología de Harbin, gana 3.000 yuanes (393 euros) por mes en una empresa de
decoración.
“Vivo en un
apartamento en el subsuelo, en el oeste de Pekín, con un alquiler mensual de
500 yuanes (65 euros). No consigo ahorrar nada ya que aquí todo es muy caro”,
dice a la AFP. Según el estudio realizado entre el 1 de septiembre y el 1 de
octubre, los “diaosi” gastan de media 39 yuanes (5 euros) en tres comidas
diarias.
Tienen un
smartphone Android de una marca china, mucho más barata que un iPhone.
Extenuados por las horas extraordinarias en el trabajo (más del 70% de los
casos) y los largos desplazamientos en transportes públicos, estos jóvenes se
refugian en el sueño e incluso en el alcohol. Las horas libres las dedican a
los videojuegos, una cerveza barata al lado de su pantalla y unos cigarrillos a
euro el paquete.
- Lo
contrario de gente guapa
Mucho más
que el “salaryman”, su primo japonés con mejor suerte, el “diaosi” chino tiene
un futuro sombrío. Aunque trabaje en el sector de las nuevas tecnologías. A
pesar de que la expresión forjada en internet tenía connotaciones peyorativas,
se ha convertido sorprendentemente en señal de pertenencia, incluso de orgullo
entre ciudadanos que se jactan de no ser ni funcionarios ni hijos de papá.
A los 28
años, A Qi, como dice llamarse, comparte una habitación en uno de estos
edificios de ladrillo rojo que Pekín construyó en los años 1950 para absorber
el flujo de campesinos. Un hábitat degradado que poco a poco sucumbe a la
piqueta de los constructores inmobiliarios. Una pancarta a la entrada, “Seguir
al partido, realizar el sueño chino”, reproduce el eslogan de propaganda que
repite como un mantra el presidente Xi Jinping. “Diaosi, significa que no
tenemos dinero”, dice A Qi, que dimitió en abril en la editorial donde
trabajaba. “Me deprimía en cuanto entraba en la oficina. Me dije que no podía
seguir así”. Después intentó realizar comercio en línea en Taobao, el gigante
chino equivalente a eBay, pero no lo consiguió.
Decepcionado,
ahora quiere marcharse. Según los sondeos, decenas de millones de chinos se
autodefinen “diaosi”, sin duda en desafío a una sociedad materialista que los
margina o por rechazo al consumo desenfrenado que miran como espectadores.
Probablemente, también actúan como reacción, en un país donde se acumulan las
presiones para hacer carrera, casarse o convertirse en propietario.
- Fracasados
-
Esta
postura, cerca de la contracultura, ha hecho reaccionar este mes al muy
institucional Diario del Pueblo. Esta tendencia a “autodenigrarse”, debe ser
“denunciada y abandonada ya que puede afectar negativamente a la moral de la
juventud”, dice el diario, abanderado del Partido Comunista Chino.
Feng
Xiaogang, el cineasta preferido de los chinos, ha calificado de “imbéciles” a
los que se denominan “diaosi”, en un microblog que fue reenviado decenas de
miles de veces. Renaud de Spens, un experto en China que vive en Pekín, resalta
en la edición 2015 de su Diccionario impertinente de China, el término
“diaosi”.
“Designa a
los fracasados, a los nulos, a los que son a la vez feos y pobres, a los que no
se pueden casar, y a los asimilados. En fin, a los holgazanes”, escribe. La
expresión también tiene su sitio en la pirámide social china, en la que brillan
los “gaofushuai”, hombres “grandes, guapos y ricos” y las “baifumei”, mujeres
“ricas y bellas de piel clara”. Legiones de “diaosi” creyeron obtener el año
pasado la consagración internacional, cuando un fabricante de videojuegos
colocó en caracteres chinos la ya célebre expresión en una pantalla gigante en
el Times Square de Nueva York. Considerada demasiado vulgar, la publicidad fue
retirada inmediatamente.
domingo, 21 de diciembre de 2014
EL LÍQUIDO ELEMENTO
Hoy me bañé. Es más, lo hice
dos veces.
Cuando me baño disfruto ver
cómo sale el precioso líquido. Juego con el agua, la dejo empaparme, me
comporto como el niño que perdí hace tiempo y por segundos cierro los ojos
y soy inmensamente feliz.
Confieso que desde que tengo
uso de razón el agua ha sido uno de mis grandes gozos. Abro el grifo y allí
está. Tengo dos duchas en la casa pero no sabía la importancia de eso
tan simple hasta que una mañana visité una comunidad donde el agua es el
centro de vida.
Me levantaba muy temprano
–me dijo la mujer– el sol ni se asomaba y caminaba más de una hora a
buscar agua al manantial pues los hombres se iban al campo a sembrar.
Luego regresaba caminando otra hora y comenzaba a cocinar y lavar lo que
se podía.
No siempre encontrábamos
agua y a veces los animales la ensuciaban. Aquí la mujer se seca el sudor de la
frente y me dice –hacer esto todos los días durante años, y subiendo la
loma no ha sido nada fácil–. La maestra de la comunidad que estaba a mi lado
agregó –Desde que tenemos agua, se transformaron nuestras vidas y las de
nuestras familias. Ahora al fin somos personas dignas– recalcó.
Hace tantos años que soy un
privilegiado y no lo sabía. El agua ha sido hasta este encuentro algo en
lo que nunca había reparado. Descubrir esta comunidad cerca del cielo me
dio la lección de mi vida. El solo pensar que en nuestro país existen
muchas comunidades donde el agua es un artículo de lujo entristeció mi corazón.
–Ahora– me dijo un señor que estaba a mi lado –puedo bañarme todos los
días–. –Hay una fuente en la comunidad y es más fácil recogerla, no hay
que mal pasar tanto– y aquí me enseñó una colección de dientes. –Tardamos, pero
ya se nos puede oler sin vergüenza. Usted no sabe lo que es acostarse con el
sudor de un día de trabajo bajo el sol–. Lo miré asombrado sin saber qué decir.
El lugar donde me encuentro
es una comunidad pequeña donde todos se conocen muy bien. –Queremos que
nuestros hijos regresen pero sabemos que una vez conocen la ciudad se
les hace muy difícil y lo entendemos.
Esto de ser pobre tiene su
precio– comentó un pastor que en sus manos llevaba una Biblia. Me despedí,
traté de abrazarlos a todos y mientras descendía por una difícil senda
comprendí de una vez por todas que el agua era el gran tesoro y nunca más
al bañarme dejaría de agradecer mi privilegio.
Diez frases que las mujeres aman escuchar de los hombres
Si se trata de expresar sentimientos nada está implícito ni tampoco de más, una palabra puede valer más que lo material
En ocasiones escuchamos personas que dicen que las palabras no son realmente importantes sino las acciones. Pero en una relación ambas son igual de valoradas y a veces una sola frase puede encerrar un significado mayor que mil regalos.
La galantería nunca está de más y, aunque las cosas que nos decimos en pareja hayan cambiado con el paso del tiempo, siempre serán especiales. Te dejamos con diez de esas frases que las mujeres no nos cansaremos de escuchar de nuestras parejas.
1. “Te ves linda hoy”
Los cumplidos más simples y espontáneos son los más significativos. Cuando nos dicen este tipo de frases es que en verdad se han dado cuenta del tiempo que nos hemos tomado para arreglarnos antes de salir o porque saben encontrar nuestro lado bonito aunque no tengamos ni una gota de maquillaje en el rostro.
2. “Perdóname”
A veces el orgullo es fuerte tanto en ti como en él pero si lo escuchas decirte esto, es momento de dejar de estar al a defensiva. Admitir que cometió un error y pedirte disculpas es realmente importante y beneficioso para su relación.
3. “Te preparé la cena”
Llegar cansada del trabajo y que te sorprendan con una deliciosa cena con tu platillo preferido es impagable. Y si los dotes para la cocina de tu novio no son buenas por lo que solo puede preparar macarronis de caja o de una sopa de sobre, lo importante es que se dio el tiempo de engreírte.
4. “El sexo contigo es genial”
¿Hay algo que nos suba el ego más que esto? No solo nos hacen notar que sabemos lo que hacemos sino que a ellos les encanta. Quien sabe, tal vez un cumplido como ese puede subir un poco más la temperatura en la habitación.
5. “Te extraño”
Saber que piensan en nosotros durante el día nos hace sentir especiales y nos dan aún más ganas de verlo.
6. “Espero que nuestros hijos…”
Frases como estas son las que nos ilusionan dentro de una relación pues significa que él está pensando en un futuro juntos aunque a veces prefiere guardárselo. De verdad nos enternece.
7. “Déjame ayudarte”
En ocasiones es divertido ser “la damisela en peligro” y dejar que tu chico te de una mano. Hacer las cosas en pareja no solo es más sencillo sino también más divertido.
8. “¿Qué opinas tú?”
Que nos pregunte acerca de lo que pensamos sobre algún tema o decisión que quiera tomar nos demuestra que le interesa saber nuestro punto de vista y tenerlo en cuenta al momento de hacer algo. Es una forma de decir que somos parte importante de sus vidas.
9. “Te tengo una sorpresa”
Mejor aún es cuando nos la dicen un día cualquiera, ni cumpleaños o aniversario. Y no importa que tan pequeño sea el detalle, lo importante es la intención.
10. “Te amo”
Esta frase es de las más simples pero también una de las más importantes dentro de una relación. A veces creemos que es algo que está “implícito” pero la verdad es que nunca nos cansaremos de escuchar a nuestro chico decirnos esto.
domingo, 14 de diciembre de 2014
La tecnología va a acabar conmigo.
Tenía un celular simple, pequeño, apenas visible, que solo me servía
para recibir y hacer llamadas y era feliz. Cada vez que iba a una reunión
aquellos que participaban sacaban los suyos con superpantalla –que te indican
hasta si va a llover y algunos te ubican geográficamente, te dicen si eres feliz
o no, en qué Dios debes de creer y a qué hora son las misas– y “concientizado”
por esos señores me dejé llevar de la moda y me adentré a dar el salto.
Lo primero fue un BB, y me
tomó unos días entenderlo hasta que nos llevábamos muy bien; claro, algunas
cosas sabía que nunca las entendería, pero ya no solo recibía mis mensajes de
correo sino que wasapeaba con los amigos cuando era necesario.
El mundo no se detiene y mi
hijo mayor insistió en que debía de comprarme otro más avanzado, estuve
varios días pensándolo y, como un reto a mí mismo, me atreví a adentrarme en
ese mundo.
El aparato que llegó a mis
manos necesitó de un instructor que me dijera cómo operarlo, a pesar de
que el manual [soy alérgico a las indicaciones escritas, son como códigos
secretos, nunca entiendo nada y me angustian mucho] supuestamente lo decía
todo muy claro.
Recibí la indicación, tomé
notas en el mismo cel, luego no encontré las notas, y comenzó mi vía
crucis. Lo primero es que timbró el cel la primera vez y no pude responder pues
no supe cómo hacerlo y me dio vergüenza preguntar.
Nueve llamadas y ninguna
respuesta de mi parte hasta que, por pura casualidad, después de estar
manipulando frenéticamente el aparato, y al borde de la histeria, deslicé mi
dedo para limpiar la pantalla y, sorpresa, escuché la voz del otro lado… estaba
en tal estado de nervios que no pude articular una respuesta adecuada.
–Te noto alterado –fue la
voz de mi amiga.
–Es que tengo un cel nuevo y
aún no sé cómo se maneja.
–No te dejes vencer –me
dijo–, te tomará unos días, pero son excelentes, ya yo hago todo por el
celular –me respondió.
No sé lo que pensé, pero me
dio vergüenza.
Entro al Salón Principal,
apago mi cel como indica la voz antes de comenzar. Saludo a todos los conocidos
y me siento, con el celular en el bolsillo de mi pantalón.
Vibra, siento una vibración
extraña que me recorre todo el cuerpo y me da cosquillas, me toco la ingle para
acallar tales movimientos, a mi lado una señora me sonríe y seguro que piensa que
algo me pica. Comienza La conferencia y de repente una voz grita Give a
Command, y de inmediato me pongo tenso.
Pongo cara de que no soy yo,
la voz insiste en perfecto inglés, disimuladamente me aprieto en el mismo lugar
anterior y es peor, la voz contesta algo ininteligible, me doy fuerte en el
muslo varias veces, la señora me mira asustada y sin ningún cuidado se muda de
asiento dejando el suyo, y en su mirada el horror.
El momento es muy
embarazoso, ¡quién me manda a pretender entender estos aparatos! La conferencia
arremete y la voz se apaga para
dejar lugar a una vibración insistente. Estoy tan nervioso que una risa
descomunal me arrebata, todos a mi alrededor me miran y haciendo un
esfuerzo tremendo me levanto y entre carcajadas inaguantables salgo
del lugar, me siento en la escalinata y comienzo a llorar de la risa.
He vuelto a mi viejo cel, y
estoy considerando dentro de poco no tener ninguno… ¡Ah, la edad!
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