lunes, 10 de mayo de 2010

JUSTICIA EN RD

La justicia en República Dominicana está desviando sus principios por todos los exhabruptos que vienen sucediendo desde hace años atrás. No he visto casos mas notorios en país alguno como en este país caribeño. Casos donde un hombre, dizque empresario, utiliza la imagen del Presidente de la República, quien da el primer "picazo" para la monumental obra de una Torre Atiermar. Y al poco tiempo es apresado con un cargamento de droga en puerto de España.
Otro caso que merece nuestro total asombro es el de Vantroy, quien es extraditado con una serie de delitos que ha cometido y sin embargo en RD, un Juez Interino, uno de esos que se preatan para hacer una barrabazada y luego desaparece de las escenas judiciales, le da libertad previo pago de 2,5 MM de pesos y presentación periodica ante las autoridades policiales.
Estos son algunos de los últimos que se han producido en RD, sin embargo aún hay otros que merecen ser recordados por todo, para ver cómo se está tratando los asuntos en el Poder Judicial. Los casos Sobeida, Figueroa Agosto, Toño Leña y tantos otros que salen de las cárceles sin mayor problema.
Ahora viene el de Toño "Leña" que ha sido detenido en el aeropuerto de Venezuela listo para viajar a Colombia. Lo traen a RD y como hemos visto, seguro que será un caso mas dentro de lo policial y juridico. No hay que hacer mucho aspaviento con estos casos, porque ya todo está dicho. La justicia en esta parte del Caribe, está en pañales y los mas astutos abogados hacen y deshacen los expedientes para que el juez interino no halle nada que lo inculpe.

viernes, 7 de mayo de 2010

CANDIDATO SE LA TRAE FIJA

Faltan escasamente unos cuantos días para elegir a los nuevos congresistas que ocuparan sus curules seis años y en los medios de comunicación se ven que la gran mayoría, por no decir casi todos, tratando de lograr el voto de los indecisos.
Sin emabrgo hay algunos candidatos que no hacen bulla, ni colocan grandes carteles, ni avisos en los diarios, este es el caso del conocido empresario sinidcal, Juan Hubieres, quien con la bandera del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, está buscando un lugar en el Congreso de la Nación. Es que no necesita de tanta propaganda, porque con que todos los afiliados de los sindicatos de transportistas de Santo Domingo, tiene asegurado el triunfo.
Casos como el de Hubieres, es típico en este país de las maravillas, donde el mas astuto logra sacar sus ganancias con el menor esfuerzo y ahora los ganadores estarán seis años en el poder. Qué lisura, y el pueblo, que se lo coma el tigre.
Así que preparemonos que para la próxima legislatura veremos muchos que han repetido el triunfo y seguiran cupando la teta de papá gobierno, sin buscar el bienestar del pueblo. Solo se interesan por él, la víspera de las elecciones.
Esperamos que al final los que tienen un poco de inteligencia, sepan votar a conciencia y ver que no solo el plato de habichuela y un par de pesos en el boslillo, no vale su voto.
No es posible que tengamos sentados, discutiendo asusntos de interes nacional a un hombre que solo se ha dedicado a manejar un automovil y nunca ha hecho nada por buscar solución, sino que ha tratado de obtener ventajas mas de una vez. Así hay muchos que no se sabe, nisiquiera su trayectoria de estos cuatro años en la cámara de diputado o de senadores.

miércoles, 5 de mayo de 2010

TERRORISMO EN SANTO DOMINGO

Cuando llegué a este bello país, donde el mar es transparente, la arena blanca y el cielo azul, mi vida se transformó y comencé una nueva etapa en mi vida. Sin embargo a medida que pasan los días empiezo a entender que todo lo que brilla es oro, porque cada mañana me encuentro con noticias que me hacen crispar los nervios porque son acciones que no se ven en ninguna parte.
Por ejemplo, cuando viajaba en un auto público por la Núñez de Cáceres, esquina Sarasota, mi temor fue tal que me ubiqué en una ciudad de Beirut o de la faja de Gaza, porque un hombre con el tordo descubierto, enpolvado y descalzo pedía a todo automovilista que por ahí transitaba.
Pero, su forma de pedir era digno de un TERRORISTA, estaba armado de una roca del tamaño de una pelota de Rugby, así de grande y a todo el que pasaba por ahí era amenazado para que le den algunas monedas. O sea, que este pedigueño utilizaba el terror para lograr algo. Eso es TERRORISMO, usar el terror para sus fines.
Cuando llegué al trabajo, comenté lo que he contado y muchos me dijeron que lo conocía, porque no solo pedía en la Núñez de Cáceres, sino que en la Lincoln, la Tiradentes, la Ortega y Gasett. y hasta en la zona oriental. Me pregunto, no hay autoridad municipal para impedir que este individuo no siga con su actitud de asustar a los y las automovilistas de Santo Domingo.

JUGANDO A DOS CACHETES

Ayer estuve en la parada de la OMSA, cuando un grupo de mujeres se acercó para descansar y guarecerse del sol abrazador que en esos momentos caía. Se formó dos grupos en donde predominaba el rico hablar de la mujer dominicana, son su jerga y su lisuras a flor de labio.
Todas se encontraban ataviadas con polos morados, color caracteristico del Partido de la Liberación Dominicana, PLD y estaban con unos miniafiches donce se podía ver el rostro de Reinaldo Pared Pérez, los cuales eran repartidos entre los automovilistas que se acercaban a mirarlas.
Una de ella comenzó a hablar de manera burlona, que mañana debían ir a cobrar y luego presentarse a donde el coordinador del Partido Revolucionario Dominicano. Quéeee. Mis odídos no daban crédito a lo que estaba escuchando, pero era cierto. Esas mujeres "jugaban" a doble quijada.
No es que las critique, pero una de ellas le gritó a uno de esos individuos que van "montado" que el PLD para qué sirve y ella le respondió que "entonces, quién le daría de comer a ella y a su familia".
Bajé la mirada y pensé: "Todo lo que hace la política y los politiqueros".

jueves, 6 de noviembre de 2008

Un día como cualquiera

Comienza a caer el día, no hay un resquicio de nubes en el cielo. Estamos en la temporada ciclónica y en cualquier momento se aparecen los vientos huracanados y el consiguiente temor de los dominicanos que tienen que asegurar sus cosas y casa. La vez pasada cuando llegó uno bautizado como George, hubieron personas que “tapiaron” sus casas con madera y cinta adhesiva para que no la fuertes ráfagas rompan los cristales de las puertas y ventanas.
Mi vida transcurre con muchos altibajos y no lo digo en forma de queja, sino como una manera de satisfacción por lo que me está ocurriendo, no lo puedo dejar de manifestar ya que me llena de alegría y mucho gozo. He conocido a un amigo que es muy grande que siempre deseo que esté a mi lado en todo momento.

Un día estaba en el Internet, buscando información para mis alumnos y mirando y mirando las paginas (algunas que se abren solas) miré que existía una denominada Hi5. Muchos de mis alumnos del colegio me habían hablado que ahí uno podía poner fotografías y llegar a estar en una red de amigos del mundo entero.

A mi no me entusiasmaba mucho la idea, pero yo deseaba tener mayor contacto con mis dos hijas. La mayor se llama Lorena y ya está casada con un italo, mientras que la menor está desde hace mucho (10) años con su eterno enamorado peruano, pero qué le vamos a hacer, así es la vida – como lo dice la letra de una canción romántica.

Y… la sorpresa fue muy grande que buscando y rebuscando el gran universo cibernético encontré a mi linda hijita, la menor de ambas y pude ver algunas de sus fotos que había insertado en su página, Ah! Ahí también miré algunas vistas con su hermana mayor. La alegría brotaba de mi por lo poros y no era para menos.

Dias pasan y pasan hasta que yo me vuelvo un semi experto en el hi5 y una vez, septiembre del 2007 me llamó poderosamente la atención. Había en mi perfil un aviso de que había sido visitado por una persona.

Curiosidad, cualidad de todo varón, es que clikeo el lugar de mis visitas y zasssssssss sale el rostro de una bella mujer. PUM! me caí de espaldas porque al instante de mirarla, vi algo que me cautivó.

Mas rápido que apurado, me puse en contacto con la damisela y le agradecí porque su visita a mi página, pidiéndole permiso para comentar algunas de sus preciosas fotografías que adornaban su espacio. Nunca imaginé que ese día fuera el primero de muchos que pasaría junto a esa persona que me robó mi corazón y siento que mi ser ya no puede vivir sin ella y sus hijos.

He llegado a convivir con su ser, con su piel, con sus ademanes y su personalidad que tengo miedo perderla y le pido a Dios que me ayude a ser el Juan Carlos que conocí. Hombre responsable, amoroso, cariñoso y muy respetuoso. Hogareño, casero, sencillo y trabajador, cualidades que le ha valido ser admirado en su país y en esta tierra. No hay palabras para describirlo, pero ahí no mas lo dejamos (continuará)

lunes, 3 de noviembre de 2008

Cumplí 4 años

Hoy cumplo cuatro años en este país que me acogió a regañadientes. No quiero cambiar mi forma de ser, quiero ser el mismo Juan Carlos que soy. Sin embargo la vida diaria hace que uno comience a modificar mi comportamiento y también, la forma de hablar.
Un día en Perú tomé la decisión de viajar fuera del país y luego de indagar costo de pasajes y vuelos, quise conocer las playas caribeñas de arenas blancas y aguas transparentes que siempre hablaban los spots publicitarios y también, las personas que viajan, siempre se referían a esta parte del mundo como la mas exótica que hay en la tierra.
Preparé mi viaje para un 01 de noviembre del 2002, sin pensar mas, que conocer algo nuevo y diferente al Agua Dulce o Ancón que fueron mis playas preferidas.
Unos amigos, Miky y el Coyote, hicieron la víspera, el 31 de octubre (día de las Brujas) una especie de despedida y a tan solo horas de partir. Ellos me invitaron a tomar una cerveza Pilsen como señal de amistad y despedida. A la hora nona, el Gato fue quien se unió al trío de personas que me tributaron un “chau”.
Con un mareo y un fuerte dolor de cabeza que me estallaba, a eso de la una de la madrugada me despido de ellos y me voy a casa, donde mi molesta hermana me esperaba con sus hijos, y mi hermanita Charito. Eran, ellos, los únicos familiares que vería por última vez. Toño el hijo de mi hermano mayor me llevaría al aeropuerto dos horas después.
Apuro en bañarme y dejando mi cabeza debajo de la regadera para que el liquido elemento y lo helado me despeje el resultado de la cerveza y el ron que me invitaron. No puedo más y alisto mi exiguo equipaje, y me pongo un pantalón que compre en La Parada, unos zapatos que me quedan como un guante que hasta ahora no puedo usarlo más de dos horas y una camisa crema son mi vestimenta de viaje.
Tic, tac, tic, tac el reloj de la sala marca las 3 de la mañana y me han dicho que esté a esa hora en el aeropuerto, para iniciar los trámites de embarque y no hay visos de que yo esté listo, porque no encuentro mis ropas interiores, me falta dos cajas y recién me entero que Toño los agarró sin consultarme. No me molesto porque fue mi sobrino preferido quien los tomó.
Me arreglo el pelo sintiendo un alivio porque el dolor de cabeza está declinando y mis sentidos comienzan a ser más nítido. Bajo de la casa y volteando la cabeza y distingo que ésta empieza a desaparecer porque nos alejamos por la avenida desierta.
Añoro los días que corría como chiquillo entre los edificios de ese complejo habitacional, buscando a un amigo que se ha escondido, Rebusco entre mi mente esos momentos que sin importarnos nada, salíamos a la calle para encontrarnos con los palomillas de otro barrio e irnos a mataperrear como decía mi madre o a una fiesta.
Cómo olvidar los días de juventud donde empezaba uno a conocer el mundo y que antes pensaba que todo era la Telepostal, el colegio y la casa de mi abuela. Ese tiempo tuve mayor libertad, comencé a mirar las calles como algo mágico que tenía que descubrir si continuaba caminando.
Como una película que empieza a mostrarse en la pantalla de la vida, así es este momento que hundo teclas para recordar mis tiempos idos.
Llego al aeropuerto y me apeo del auto blanco que me trajo y entrando a la sala de embarque, le digo a mi sobrino: “Toño, toma mi pasaporte y paga el impuesto de salida, mientras hago cola”. Él presuroso con su "amigo del alma" me obedece y al cabo de media hora vuelve con el documento sellado.
A esa hora, las 5.30 de la mañana, me despido de mi sobrino y de su amigo con un fuerte apretón de manos y un abrazo. Me ven que me voy y me adentro por una puerta de cristal. Volteo por última vez para despedirme con la mano y no lo veo, lo busco y rebusco por entre la gente que están ahí, a esa hora, despidiendo con lágrimas a sus seres queridos, pero no los veo.
Con la mirada en el suelo levanto mi equipaje de mano y mi carrito y voy a la sala que me indican. Son las 5.40 y dan orden para subir a un vehículo que nos llevaría al avión. Subo por la escalinata y le digo a la sobrecargo que tengo asiento junto a la ventanilla, quería ver a mi Perú durante el viaje. Son las 06.05 de la mañana del 01 de Noviembre del 2002.
Me acomodó al lado mío un señor con acento extranjero (yo también lo sería en breves momentos) nos saludamos y él se queda dormido. Yo mirando el mar distingo la costa de mi país. Veo Piura, que una temporada me recibió y me brindó una oportunidad que la perdí por culpa del Fenómeno del Niño. Veo Tumbes con su forma peculiar de colita y después, solo mar y mar.
Cuando pasa un par de horas nos avisan por el altoparlante que dentro de veinte minutos aterrizaremos en el aeropuerto Tocumen de Panamá y que ahí bajaremos ha hacer “escala técnica” o sea cambio de avión. Miro por la ventanilla para distinguir el famoso canal de Panamá, obra de gran envergadura que une el Pacifico y el Atlántico. Las nubes me impiden verlo pero seguro que ahí estaba.
Bajamos y nos llevan a “tierra de nadie”, una gran sala donde hay muchas personas que están en calidad similar a la mía, de transeúntes. Miro mi reloj y son las 8.15 de la mañana. No me doy por entendido que en esa parte del mundo los husos horarios no son los mismos y hay una diferencia de una hora.
Luego de estar aburridos dos horas y 10 minutos, nos informan que los pasajeros de Copa Internacional, con destino a República Dominicana deben pasar por el pasadizo número 4, porque el avión partirá dentro de 15 minutos. Me apuro para ser uno de los primeros en subir, pero ya otros me habían ganado la delantera.
Subo con mi maletín-carrito y mi bolsa con algunos libros. Me ubico en el mismo lugar del primer avión y de nuevo en el aire, veo la ciudad perderse entre la niebla que amenazaba suspender el vuelo. No pasó nada y solo vi mar azul y barcos que iban de un lado para otro. Este mar es muy transitado.
Luego de un buen rato, nos comunican que llegaremos al aeropuerto Las Américas y todos se alistan para aterrizar, los auxiliares y personal de avión pasan por entre nosotros, quienes se aseguran que tengamos el cinturón de seguridad puesto, seguro que no quieren perder ningún cadáver, jajajajajajaj
Una fina llovizna choca el cristal de la ventanilla donde me encuentro. Las alas se baten de arriba para abajo y un fuerte viento hace que el avión entre en zona de vacío y siento que el estómago se sale de su lugar. Estoy nervioso porque se me viene a la mente la historia de Juliana Koeppe en la selva peruana.
La garúa se transforma en lluvia y esta no deja ver el cielo y la tierra. Cuando nos avisan que bajaremos, distingo el aeropuerto que se abre entre la niebla y tocamos tierra. El vuelo había terminado. Eran las 1.37 de la tarde en mi reloj y en República Dominicana las 2.37.


miércoles, 29 de octubre de 2008

La niña de la mochila azul

Que te pasa chiquillo, que te pasa
Me dicen en la escuela y me preguntan en mi casa
y hasta ahora lo supe de repente
cuando oí pasar la lista y ella no estuvo presente.
La de la mochila azul, la de ojitos dormilones
me dejo gran inquietud y bajas calificaciones
ni al recreo quiero salir, no me divierto con nada
no puedo leer ni escribir,
me hace falta su mirada,
de recuerdo me quedan sus colores
las hojas del cuaderno
dice amores de borrones
yo quisiera mirarla en su pupitre
porque si ella ya no vuelve mi salón será muy triste
La de la mochila azul, la de ojitos dormilones
me dejo gran inquietud y bajas calificaciones
al recreo quiero salir no me divierto con nada
no puedo leer no escribir,
me hace falta su mirada.