domingo, 17 de junio de 2018

Los comentarios de una mujer que no tiene ni la más puta idea de futbol…

Y es que es así, a mí el futbol no me mueve ni un pelo, ha sido una sorpresa descubrirme nerviosa y sudando mientras miraba un partido del que ni terminaba de entender las reglas del juego.  Pero tras la terrible derrota me encantó que hubiésemos ganado tanto.  
Hace mucho que admiro como hay países que venden hasta bikinis con su bandera y acá era difícil encontrar un simple polo con nuestro escudo. Gracias a esta selección ahora venden hasta borradores con nuestra bandera y para mí con eso ya ganamos.  Los peruanos tenemos un país maravilloso, una cultura increíble y una identidad propia que nos hace simplemente únicos. Pero con eso y mucho más igual faltaba lo más importante… el ingrediente secreto… ese que se llama “ORGULLO PATRIO”. Gracias selección por haber sido el pegamento que ha unido a 32 millones de peruanos sueltos y nos ha convertido en una sola masa, en un solo Perú.  Ver a tantos y tantos y tantos peruanos en Rusia ha sido inimaginable, gracias selección por demostrar que era increíble… pero no imposible!!!  Y es que son muchas las cosas que han cambiado.  Ya faltaban pocos minutos para terminar el partido y tengo que confesar que ya me venía imaginando los aplastantes comentarios si realmente perdíamos.  Y es que siempre ha sido así… perdíamos, perdíamos, perdíamos, y a la primera que ganábamos endiosaban a la selección, para luego crucificarla a la primera que perdían.  Estaba harta del futbol porque nuestra selección pasaba de héroe a villano en cero punto cinco minutos, sin el más puto sentido de solidaridad.  O sea… te quiero solo cuando ganas. Eso se llama querer con condiciones. Gracias selección porque gracias a tu entrega esto ha cambiado. A pesar de la “derrota” estoy sorprendida e irradiada de tanto optimismo en las redes. Por fin queremos a nuestra selección por lo que es, no por sus resultados! Hemos aprendido a querer INCONDICIONALMENTE!!! Cuando Cueva falló el penal me rompió el alma verlo llorando y otra vez me imaginé las redes aplastando a este ser humano.  Pero las cosas realmente están cambiando… hoy vi las redes apoyando a un jugador a pesar de haber fallado un gol que pudo haber cambiado nuestra historia. Para mí con eso… ya ganamos!!! Estamos aprendiendo a sostener, a sumar, a potenciar, a decir no importa igual te agradezco todo lo que haces por nosotros, a decir igual estamos contigo pase lo que pase… a ser SOLIDARIOS.  Igual los memes vienen y van… son parte del paquete.  Pero creo que el meme que saca la figurita de cueva del álbum… es cruel y tirano. A mí no me da risa, me da pena por el que lo hizo.  Ya quisiera verlo teniendo la presión de 33 millones de peruanos encima suyo. Ya debe ser bastante con lo que debe estar pasando Cueva sin la ayuda de nadie. Y como dije, me partió el alma verlo llorando, pero con ver a su capitán levantándolo y alentándolo en vez de mirarlo con ojos de “nos cagaste a todos huevón” para mí ya ganamos, porque eso se llama ser equipo!
Gracias selección por habernos unido, porque gracias a ustedes “La Blanquiroja” está de moda… porque hoy nos sentimos orgullosos por lo que somos… no por lo que tenemos!!! Gracias Cueva, gracias por todo lo que nos has dado y no sabré ni mierda de futbol, pero yo también estoy contigo!

HABREMOS PERDIDO UN TAMAÑO PARTIDO, PERO HEMOS GANADO LO QUE JAMÁS HABÍAMOS TENIDO!!!  ARRIBA PERÚ!!!

lunes, 9 de abril de 2018

FELIZ CUMPLEAÑOS TOÑO

Un día como hoy, recuerdo como si fuera ayer, llegaste a este mundo lleno de cosas buenas y malas. Llegaste para amar, luchar y sacrificarte. Lo haces con la inexperiencia que todos tenemos, no nacemos con esa virtud, y como te has dado cuenta, lo aprendemos en el camino.
Fuiste una alegría para todos nosotros, eras el primer nieto, el primer sobrino y el primer niño que tuve que llevarte a la casa desde en momento que saliste de la clínica. Mis brazos te transportaron durante todo el camino, porque nadie deseaba hacerlo, por temor a que se les escurrieras y te pase algo malo. Mi madre, experta en eso estaba con los ojos rojos. Julia con su nerviosismo demostraba su emoción y mi hermano, se le veía una alegría que nunca mas la he visto.
Mis hermanas, no podían ocultar ese sentimiento que día a día empezó a crecer en la familia. Y ni que hablar del viejo. Mi papá, el "papá Graciano", ese hombre bonachón que se sentía orgulloso de que llevaras su nombre. Hablaba de ti a cada momento y...estaba pendiente de tus movimientos.
Y yo, me sentía identificado con ese niño entre mis brazos que indefenso empezaba a vivir, miraba y veía al "juanitop" que un día quise tener, pero soló tuve dos lindas hijas, por quien me sacrifiqué a mas no poder.
Mi sentimiento era máximo en ese momento y lo recuerdo siempre. No se que pasó. No se que ocurrió... No se cuando se malogró todo.
Porque hubo un cambió. Que todos compartimos motivos y somos responsables.
Quizás mi alejamiento porque me casé, tal vez la inestabilidad emocional de tus padres. La muerte de los mios o los constantes consejos, malos o buenos de aquellas personas, que sólo buscan beneficiarse egoistamente. No lo sé, pero comparto responsabilidad.
Hoy es un día especial. Es tu cumpleaños y solo quiero decirte que la pases y que los cumplas muy bien. Te pido que te des un momento de reflexión, piensa que ya no eres un niño o un jovencito de 24 años. Eres un hombre que has aprendido a luchar sólo y te felicitó por eso.
Cumple tus sueños, no los dejes inconcluso, no te apoyes en terceros, eres tú quien tienes que decidir. No hay nadie mas.
Muchas felicidades.

sábado, 4 de junio de 2016

CREO QUE FUISTE TU...



Ayer creo que soñé contigo, digo que creo, porque no vi tu rostro definido, pero mi pensamiento y mi mente me lo decía. Estábamos en una calle concurrida, donde la gente, caminaba sin preocuparse por las demás.
No hubo ruido, todo calmado, como si fuera una película antigua, ''cine mudo'' donde las pantomimas y los gestos son mas importante que las palabras. No quise esforzarme en hablar y decir tu nombre. ''Lo sabia?"
Cuando de repente, se oye un estruendo y el cielo se oscurece, una a una las gotas de lluvia empieza a caer, primero en los cristales de los lentes. Me haces señas de que va a empezar un chubasco, me tomas de la mano y me llevas hacia una tienda.
Acá estaremos guarecidos, escucho decir. Era un local donde expenden dulces, golosinas y frutas. Me dijiste pidamos algo y acepte. Nos sentamos cerca de la ventana, pero nos pareció mejor buscar otro lugar y subimos al segundo piso.
Pediste una ensalada de frutas y yo un Banana Split. Otro día pido eso, fue tu sentencia final, cuando vimos que la gente empieza a volver por las calles, alguna con paraguas y otras con bolsa plástico en la cabeza. Los hombres mas valientes, sin nada.
De nuevo me agarras la mano y me diriges a la puerta, pero dudas en salir, te halo y una vez en la calle, sentí el agua como caía en mi rostro y una sensación de alegría inundo mi ser. Me sentía libre, contento y algo natural me refrescaba.
Caminamos apurados hasta que vimos un árbol frondoso, nos guarecimos debajo de el y estuvimos mirando a la gente correr. Hasta que el cielo empezó a despejar para dar paso a un débil sol, es que estamos en junio y la temporada de otoño esta en media estación.
Saco de mi bolso, mi IPhone de última generación y luego de prepararla hago un selfie para la posteridad. Y cuando reviso los archivos, no la encuentro. Solo hay una imagen borrosa con el titulo de ''reciente'-. No se ve mas que deformidad de dos cuerpos juntos y... nada mas.
Pero lo más increíble, fue que cuando reaccione y quise explicarte...ya no estabas, esa mujer de bellos labios y mirada cautivadora, que me había acompañado y cuidado los últimos momentos, desapareció... jajajaja - me reí como calmando mi preocupación: Otra vez me sucede esto. “Se fue sin saber quien es...”
He despertado y quiero volver a soñar, pero mi mente no lo desea hacer...tendrá sus motivos, me pregunto, tal vez si, pero no quiero dejar de tentar otra vez...quiero descubrirte y decirte un secreto, que solo lo se y a nadie mas he contado.
Juanitop
6/4/2016





AVENTURA SOBRE DOS RUEDAS

La emoción hace que la adrenalina suba de un momento otro por todo el cuerpo y nuestro corazón empiece a bombear la sangre mas acelerado y los ojos se abran mas. Eso fue lo que me pasó ayer casi toda la mañana cuando me apee a un vehículo automotor de dos ruedas y surcamos las calles de Lima de norte a sur.
Lo digo, surcamos, porque fue mi hermano quien me dijo que lo acompañe a hacer su recorrido habitual de inspecciones por diferentes unidades de donde trabaja para llevar las últimas instrucciones de las actividades programadas para este domingo, dia de las elecciones generales para elegir al futuro presidente, periodo 2016-2020.
El viento chocaba mi cara y cada vez nos adentrábamos a las pistas llenas de autos y camiones. Me sentía volar sobre el asfalto pero mi mente me transportaba a los años 70 cuando era un joven que entraba a la adolescencia a pasos agigantados y estaba montado en una moto Susuki 90cc., propiedad de mi mejor amigo del barrio.
Si ese medio de transporte diría, pues contaría las peripecias que hacía hábilmente durante mis viajes por las avenidas – aún limpias y sin tráfico – de la gran metrópolis con potencial de convertirse en una de las principales de esta parte del continente. Uno podía caminar tranquilamente porque los choferes conducían bien y no había muchos accidentes.
Recuerdo como si fuera ayer, que en una oportunidad montado en mi moto, una Honda 125cc, color roja, fiel testigo de mi segunda etapa de motociclista, nos íbamos fuera de Lima conjuntamente con mas compañeros de aventuras, muchos de ellos desconocidos que como yo deseaban aventurarse a nuevos destinos y éramos un grupo compacto que nos ayudábamos, ante cualquier eventualidad.
Me viene a la mente la vez que estábamos camino al balneario de Santa Rosa, al norte de la capital y en caravana cerca de una veintena de motos ocupábamos la carretera y no dejábamos pasar a los demás vehículos. No íbamos a mas de 90 km/h, porque entre todos había códigos que debíamos respetar.
Deseábamos estar presente en la competencia de motocicletas de alta cilindrada que se llevaría a cabo en el provisional autódromo del referido balneario, ex profesamente levantado para tal ocasión y todos los de casco, no debíamos dejar pasar de verlo. Ah! Y uno de nuestro conocidos, “Pocholo” Bulos, participaba con una Kawasaki  450cc, motón (aumentativo de moto) preparada para la ocasión.
Y sucedió lo que menos pensaba, luego de la competencia y del segundo lugar de nuestro “Pocholo” y cuando retornábamos a la capital, mi motocicleta – mi compañera de aventuras –  se quedó en medio camino, a la entrada o mejor dicho a la salida de Santa Rosa, faltaba unos doscientos metros de la autopista. No daba, ni para adelante, ni para atrás.
Y como dije líneas arriba, muchos se detuvieron y trataron de “reanimarla” pero ella no daba visos de quererlo hacer, y uno mayor con su casaca de cuero negra y gafas oscuras, al que todos respetaban, dijo: Este “fierro” se va a mi taller. Nadie hablaba porque su palabra era ley entre los motoristas y yo solo obedecí porque sabía que allí donde lo llevaban, sería arreglada.
Me subí a la primera moto que vi y no conocía al conductor y empezamos el retorno a Lima. No era igual que la llegada, sino que aun mas animada y como copiloto miraba a la mancha de vehículos menores que nos acompañaban. Y por primera vez sentí la emoción de “volar” sobre una de ellas como copiloto. Miraba sobre el hombro de mi conductor el velocímetro y esté marcaba sobre los 110 km/h. Yo nunca lo había hecho.
Ufff, que buenos recuerdos y volviendo a la realidad, empecé a ver a los vehículos que estaban a mi alrededor y me entró un escalofrío que sopese con el miedo o los nervios, pero no sentí esa emoción que tuve en tiempos idos, pero estaba ahí sentado en la parte posterior de la moto y cada vez me sentía mas ofuscado por el tránsito que se “cargaba a medida que entrabamos a Jesús María y luego a Lince.
Llegamos, sorteando los vehículos y metiéndonos por entre ellos hasta llegar a las intersecciones donde estaban los semáforos y me enervaba porque estos duraban mucho o simplemente eran los policías de transito quienes dirigían el pase y detenciones de los automovilistas. Me pregunto, si ellos están, porque aún siguen los semáforos funcionando, es que no hay nadie para ahorrar energía.
Creo que este caos que observé durante mas de tres horas se debe a los deficientes políticos que tenemos en el congreso ya que estos son los encargados de regular las importaciones y reemplazo del parque automotor en el país y si hay mas vehículos que espacio para transitar entonces las regulaciones son inequívocas.
Por otro lado observé que cada vez que el semáforo o el policía dirige, los pases y cambios se demoran demasiado y por consiguiente el gasto de combustible es mayor. Y, aunque no lo crean o se han olvidado esto permite que el aire, la atmosfera de enturbie con el monóxido de carbono que salen de los motores (eso era en mis tiempo, pero ahora los gases son mas sutiles, pero con el mismo peligro para la salud).
No sería que alguien está en contubernio con los dizque productores del vital elemento automotriz, para que a mas congestión vehicular, mas ganancia. Y qué tal raza. Este gasto se mide por millones de litros, galones o tanque lleno. Así es mi apreciación luego de mi letanía subido a una motocicleta de marca asiática, que tiene arranque de botón y muchos aditamentos que no se para que michi están.
Y si de subirme a una moto de nuevo… no lo vuelvo a hacer, ni así me paguen lo que se llevó Alberto Fujimori, me pongan una cuenta en el Gran Caimán o me den un besito de soledad. Así que hermanito, búscate otro copiloto o haz como el “viejo”, que tenía un cartelito en el suyo que rezaba: - Dios es mi copiloto.
Dicen que los tiempos de antes fueron los mejores, pues lo ratifico, fueron y serán los mejores. A ver quien me contradice… si hasta el azúcar fue mejor, porque antes echaba dos cucharita para endulzar mi café con leche y ahora tengo que ponerle hasta cinco para encontrar un sabor que no es igual.
Un saludo. jejejejejejej

lunes, 9 de febrero de 2015

Cumplí 4 años (2004)



Hoy cumplo cuatro años en este país que me acogió a regañadientes. No quiero cambiar mi forma de ser, quiero ser el mismo Juan Carlos que soy. Sin embargo la vida diaria hace que uno comience a modificar mi comportamiento y también, la forma de hablar.

Un día en Perú tomé la decisión de viajar fuera del país y luego de indagar costo de pasajes y vuelos, quise conocer las playas caribeñas de arenas blancas y aguas transparentes que siempre hablaban los spots publicitarios y también, las personas que viajan, siempre se referían a esta parte del mundo como la mas exótica que hay en la tierra.

Preparé mi viaje para un 01 de noviembre del 2000, sin pensar mas, que conocer algo nuevo y diferente al Agua Dulce o Ancón que fueron mis playas preferidas.

Unos amigos, Miky y el Coyote, hicieron la víspera, el 31 de octubre (día de las Brujas) una especie de despedida y a tan solo horas de partir. Ellos me invitaron a tomar una cerveza Pilsen como señal de amistad y despedida. A la hora nona, el Gato fue quien se unió al trío de personas que me tributaron un “chau”.
Con un mareo y un fuerte dolor de cabeza que me estallaba, a eso de la una de la madrugada me despido de ellos y me voy a casa, donde mi molesta hermana me esperaba con sus hijos, y mi hermanita Charito. Eran, ellos, los únicos familiares que vería por última vez. Toño el hijo de mi hermano mayor me llevaría al aeropuerto dos horas después.

Apuro en bañarme y dejando mi cabeza debajo de la regadera para que el liquido elemento y lo frio me despeje el resultado de la cerveza y el ron que me invitaron. No puedo más y alisto mi exiguo equipaje, y me pongo un pantalón que compre en Gamarra, unos zapatos que me quedan como un guante que hasta ahora no puedo usarlo más de dos horas y una camisa crema de manga corta son mi vestimenta de viaje.

Tic, tac, tic, tac el reloj de la sala marca las 3 de la mañana y me han dicho que esté a esa hora en el aeropuerto, para iniciar los trámites de embarque y no hay visos de que yo esté listo, porque no encuentro mis ropas interiores, me falta dos cajas y recién me entero que Toño los agarró sin consultarme. No me molesto porque fue mi sobrino preferido quien los tomó.

Me arreglo el pelo sintiendo un alivio porque el dolor de cabeza está declinando y mis sentidos comienzan a ser más nítido. Bajo de la casa subo al auto que arranca rapidamente, volteo la cabeza y distingo que ésta (mi casa) " empieza a desaparecer porque nos alejamos por la avenida desierta.
Añoro los días que corría como chiquillo entre los edificios de ese complejo habitacional, buscando a un amigo que se ha escondido, Rebusco entre mi mente esos momentos que sin importarnos nada, salíamos a la calle para encontrarnos con los palomillas de otro barrio e irnos a "mataperrear" como decía mi madre.

Cómo olvidar los días de juventud donde empezaba uno a conocer el mundo y que antes pensaba que todo era la Telepostal, el colegio y la casa de mi abuela. Ese tiempo tuve mayor libertad, comencé a mirar las calles como algo mágico que tenía que descubrir si continuaba caminando.

Como una película que empieza a mostrarse en la pantalla de la vida, así es este momento que hundo teclas para recordar mis tiempos idos.

Llego al aeropuerto y me apeo del auto blanco que me trajo y entrando a la sala de embarque, le digo a mi sobrino: “Toño, toma mi pasaporte y paga el impuesto de salida, mientras hago cola”. Él presuroso con su “amigo del alma” obedece y al cabo de media hora vuelve con el documento sellado.

A esa hora, las 5.30 de la mañana, me despido de mi sobrino y de su amigo con un fuerte apretón de manos y un abrazo. Me ven que me voy y me adentro por una puerta de cristal. Volteo por última vez para despedirme con la mano y no lo veo, lo busco y rebusco por entre la gente que están ahí, a esa hora, despidiendo con lágrimas a sus seres queridos, pero no los veo.

Con la mirada en el suelo levanto mi equipaje de mano y mi carrito y voy a la sala que me indican. Son las 5.40 y dan orden para subir a un vehículo que nos llevaría al avión. Subo por la escalinata y le digo a la aeromoza que tengo asiento junto a la ventanilla, quería ver a mi Perú durante el viaje. Son las 06.05 de la mañana del 01 de Noviembre del 2004.

Me acomodo y junto a mi un señor con acento extranjero (yo también lo sería en breves momentos) nos saludamos y él se queda dormido. Yo mirando el mar distingo la costa de mi país. Veo Piura, que una temporada me recibió y me brindó una oportunidad que la perdí por culpa del Fenómeno del Niño. Veo Tumbes con su forma peculiar de colita y después, solo mar y mar.
Cuando pasa un par de horas nos avisan por el altoparlante que dentro de veinte minutos aterrizaremos en el aeropuerto Tocumén de Panamá y que ahí bajaremos ha hacer “escala técnica” o sea cambio de avión. Miro por la ventanilla para distinguir el famoso canal de Panamá, obra de gran envergadura que une el Pacifico y el Atlántico. Las nubes me impiden verlo pero de seguro que ahí estaba.

Bajamos y nos llevan a “tierra de nadie”, una gran sala donde hay muchas personas que están en calidad similar a la mía, de transeúntes. Miro mi reloj y son las 8.15 de la mañana. No me doy por entendido que en esa parte del mundo los husos horarios no son los mismos y hay una diferencia de una hora.
Luego de estar aburridos dos horas y 10 minutos, nos informan que los pasajeros de Copa Internacional, con destino a República Dominicana deben pasar por el pasadizo número 4, porque el avión partirá dentro de 15 minutos. Me apuro para ser uno de los primeros en subir, pero ya otros me habían ganado la delantera.

Subo con mi maletín-carrito y mi bolsa de algunos libros. Me ubico en el mismo lugar del primer avión y de nuevo en el aire. Veo la ciudad perderse entre la niebla que amenazaba suspender el vuelo. No pasó nada y solo observaba mar azul y barcos que iban de un lado para otro. Este mar es muy transitado.

Luego de un buen rato, nos comunican que llegaremos al aeropuerto Las Américas y todos se alistan para aterrizar, los auxiliares y personal de avión pasan por entre nosotros para asegurarse que tengamos el cinturón de seguridad puesto, imagino que no quieren perder ningún cadáver, jajajajajajaj

Una fina garúa choca el cristal de la ventanilla donde me encuentro. Las alas se baten de arriba para abajo y un fuerte viento hace que el avión entre en zona de vacío y siento que el estómago se sale de su lugar. Estoy nervioso porque se me viene a la mente la historia de Juliana Koeppe en la selva peruana.

La garúa se transforma en lluvia y esta no deja ver el cielo y la tierra. Cuando nos avisan que bajaremos, distingo el aeropuerto que se abre entre la niebla y tocamos tierra. El vuelo había terminado. Eran las 1.37 de la tarde en mi reloj. En República Dominicana las 2.37.

viernes, 30 de enero de 2015

Hemos sido biencriados...?

Llegar a ser una persona madura emocionalmente implica haber tenido en primera instancia la bendición de haber nacido en una familia con valores esenciales, como el respeto, honestidad y la fe; siendo esta última esencial para reconocer la necesidad e importancia de sentir a Dios en el interior. Y solo quien lleva con alegría la certeza de que en estas tierras de paso, hacer lo correcto y luchar por ser limpio de corazón nos hace libres, fuertes y dichosos, podrá tener pese a las pruebas del camino una vida feliz y paz interior.

Sin embargo, no siempre los progenitores encontraron las palabras y formas adecuadas para expresarse ante sus hijos; en otros, la superficialidad y el materialismo se apoderó de sus corazones y le enseñaron a sus hijos lo mismo, convirtiéndose con los años en egoístas, ególatras, deshonestos y sobre todo, incapaces de respetar a sus semejantes, antivalores de los cuales solo serán conscientes con las pérdidas del camino, con las consecuencias ante cada error consciente por necedad.

lunes, 26 de enero de 2015

SE DEROGÓ LA LEY PULPÍN

Con la exonerada a la segunda votación, el Congreso de la Nación derogó la Ley de la Promoción Laboral Juvenil y con esto ha terminado una serie de dimes y diretes por parte de los congresistas, quienes defendían esta ley que impide los derechos plenos y recontaba los beneficios.
Miles de jóvenes en las afuera del Congreso estuvieron vivando por la derogatorio de la fenecida ley. Ahora solo queda la rubrica del presidente Ollanta Humala para su promulgación.
Con esta acción se pude ver que el gobierno siente que ya no son mayoría en el Congreso y deben de compartir su visión de gobierno respetando la democracia. El primer llamado fue la declinación, en momento previo a la votación, del viaje a Puerto Rico.
ESTO ES LA LUCHA DE LOS JOVENES POR EL PERÚ... y los demás peruanos.... parece que el futuro es de ellos. jejejejejeje