miércoles, 5 de mayo de 2010

JUGANDO A DOS CACHETES

Ayer estuve en la parada de la OMSA, cuando un grupo de mujeres se acercó para descansar y guarecerse del sol abrazador que en esos momentos caía. Se formó dos grupos en donde predominaba el rico hablar de la mujer dominicana, son su jerga y su lisuras a flor de labio.
Todas se encontraban ataviadas con polos morados, color caracteristico del Partido de la Liberación Dominicana, PLD y estaban con unos miniafiches donce se podía ver el rostro de Reinaldo Pared Pérez, los cuales eran repartidos entre los automovilistas que se acercaban a mirarlas.
Una de ella comenzó a hablar de manera burlona, que mañana debían ir a cobrar y luego presentarse a donde el coordinador del Partido Revolucionario Dominicano. Quéeee. Mis odídos no daban crédito a lo que estaba escuchando, pero era cierto. Esas mujeres "jugaban" a doble quijada.
No es que las critique, pero una de ellas le gritó a uno de esos individuos que van "montado" que el PLD para qué sirve y ella le respondió que "entonces, quién le daría de comer a ella y a su familia".
Bajé la mirada y pensé: "Todo lo que hace la política y los politiqueros".

jueves, 6 de noviembre de 2008

Un día como cualquiera

Comienza a caer el día, no hay un resquicio de nubes en el cielo. Estamos en la temporada ciclónica y en cualquier momento se aparecen los vientos huracanados y el consiguiente temor de los dominicanos que tienen que asegurar sus cosas y casa. La vez pasada cuando llegó uno bautizado como George, hubieron personas que “tapiaron” sus casas con madera y cinta adhesiva para que no la fuertes ráfagas rompan los cristales de las puertas y ventanas.
Mi vida transcurre con muchos altibajos y no lo digo en forma de queja, sino como una manera de satisfacción por lo que me está ocurriendo, no lo puedo dejar de manifestar ya que me llena de alegría y mucho gozo. He conocido a un amigo que es muy grande que siempre deseo que esté a mi lado en todo momento.

Un día estaba en el Internet, buscando información para mis alumnos y mirando y mirando las paginas (algunas que se abren solas) miré que existía una denominada Hi5. Muchos de mis alumnos del colegio me habían hablado que ahí uno podía poner fotografías y llegar a estar en una red de amigos del mundo entero.

A mi no me entusiasmaba mucho la idea, pero yo deseaba tener mayor contacto con mis dos hijas. La mayor se llama Lorena y ya está casada con un italo, mientras que la menor está desde hace mucho (10) años con su eterno enamorado peruano, pero qué le vamos a hacer, así es la vida – como lo dice la letra de una canción romántica.

Y… la sorpresa fue muy grande que buscando y rebuscando el gran universo cibernético encontré a mi linda hijita, la menor de ambas y pude ver algunas de sus fotos que había insertado en su página, Ah! Ahí también miré algunas vistas con su hermana mayor. La alegría brotaba de mi por lo poros y no era para menos.

Dias pasan y pasan hasta que yo me vuelvo un semi experto en el hi5 y una vez, septiembre del 2007 me llamó poderosamente la atención. Había en mi perfil un aviso de que había sido visitado por una persona.

Curiosidad, cualidad de todo varón, es que clikeo el lugar de mis visitas y zasssssssss sale el rostro de una bella mujer. PUM! me caí de espaldas porque al instante de mirarla, vi algo que me cautivó.

Mas rápido que apurado, me puse en contacto con la damisela y le agradecí porque su visita a mi página, pidiéndole permiso para comentar algunas de sus preciosas fotografías que adornaban su espacio. Nunca imaginé que ese día fuera el primero de muchos que pasaría junto a esa persona que me robó mi corazón y siento que mi ser ya no puede vivir sin ella y sus hijos.

He llegado a convivir con su ser, con su piel, con sus ademanes y su personalidad que tengo miedo perderla y le pido a Dios que me ayude a ser el Juan Carlos que conocí. Hombre responsable, amoroso, cariñoso y muy respetuoso. Hogareño, casero, sencillo y trabajador, cualidades que le ha valido ser admirado en su país y en esta tierra. No hay palabras para describirlo, pero ahí no mas lo dejamos (continuará)

lunes, 3 de noviembre de 2008

Cumplí 4 años

Hoy cumplo cuatro años en este país que me acogió a regañadientes. No quiero cambiar mi forma de ser, quiero ser el mismo Juan Carlos que soy. Sin embargo la vida diaria hace que uno comience a modificar mi comportamiento y también, la forma de hablar.
Un día en Perú tomé la decisión de viajar fuera del país y luego de indagar costo de pasajes y vuelos, quise conocer las playas caribeñas de arenas blancas y aguas transparentes que siempre hablaban los spots publicitarios y también, las personas que viajan, siempre se referían a esta parte del mundo como la mas exótica que hay en la tierra.
Preparé mi viaje para un 01 de noviembre del 2002, sin pensar mas, que conocer algo nuevo y diferente al Agua Dulce o Ancón que fueron mis playas preferidas.
Unos amigos, Miky y el Coyote, hicieron la víspera, el 31 de octubre (día de las Brujas) una especie de despedida y a tan solo horas de partir. Ellos me invitaron a tomar una cerveza Pilsen como señal de amistad y despedida. A la hora nona, el Gato fue quien se unió al trío de personas que me tributaron un “chau”.
Con un mareo y un fuerte dolor de cabeza que me estallaba, a eso de la una de la madrugada me despido de ellos y me voy a casa, donde mi molesta hermana me esperaba con sus hijos, y mi hermanita Charito. Eran, ellos, los únicos familiares que vería por última vez. Toño el hijo de mi hermano mayor me llevaría al aeropuerto dos horas después.
Apuro en bañarme y dejando mi cabeza debajo de la regadera para que el liquido elemento y lo helado me despeje el resultado de la cerveza y el ron que me invitaron. No puedo más y alisto mi exiguo equipaje, y me pongo un pantalón que compre en La Parada, unos zapatos que me quedan como un guante que hasta ahora no puedo usarlo más de dos horas y una camisa crema son mi vestimenta de viaje.
Tic, tac, tic, tac el reloj de la sala marca las 3 de la mañana y me han dicho que esté a esa hora en el aeropuerto, para iniciar los trámites de embarque y no hay visos de que yo esté listo, porque no encuentro mis ropas interiores, me falta dos cajas y recién me entero que Toño los agarró sin consultarme. No me molesto porque fue mi sobrino preferido quien los tomó.
Me arreglo el pelo sintiendo un alivio porque el dolor de cabeza está declinando y mis sentidos comienzan a ser más nítido. Bajo de la casa y volteando la cabeza y distingo que ésta empieza a desaparecer porque nos alejamos por la avenida desierta.
Añoro los días que corría como chiquillo entre los edificios de ese complejo habitacional, buscando a un amigo que se ha escondido, Rebusco entre mi mente esos momentos que sin importarnos nada, salíamos a la calle para encontrarnos con los palomillas de otro barrio e irnos a mataperrear como decía mi madre o a una fiesta.
Cómo olvidar los días de juventud donde empezaba uno a conocer el mundo y que antes pensaba que todo era la Telepostal, el colegio y la casa de mi abuela. Ese tiempo tuve mayor libertad, comencé a mirar las calles como algo mágico que tenía que descubrir si continuaba caminando.
Como una película que empieza a mostrarse en la pantalla de la vida, así es este momento que hundo teclas para recordar mis tiempos idos.
Llego al aeropuerto y me apeo del auto blanco que me trajo y entrando a la sala de embarque, le digo a mi sobrino: “Toño, toma mi pasaporte y paga el impuesto de salida, mientras hago cola”. Él presuroso con su "amigo del alma" me obedece y al cabo de media hora vuelve con el documento sellado.
A esa hora, las 5.30 de la mañana, me despido de mi sobrino y de su amigo con un fuerte apretón de manos y un abrazo. Me ven que me voy y me adentro por una puerta de cristal. Volteo por última vez para despedirme con la mano y no lo veo, lo busco y rebusco por entre la gente que están ahí, a esa hora, despidiendo con lágrimas a sus seres queridos, pero no los veo.
Con la mirada en el suelo levanto mi equipaje de mano y mi carrito y voy a la sala que me indican. Son las 5.40 y dan orden para subir a un vehículo que nos llevaría al avión. Subo por la escalinata y le digo a la sobrecargo que tengo asiento junto a la ventanilla, quería ver a mi Perú durante el viaje. Son las 06.05 de la mañana del 01 de Noviembre del 2002.
Me acomodó al lado mío un señor con acento extranjero (yo también lo sería en breves momentos) nos saludamos y él se queda dormido. Yo mirando el mar distingo la costa de mi país. Veo Piura, que una temporada me recibió y me brindó una oportunidad que la perdí por culpa del Fenómeno del Niño. Veo Tumbes con su forma peculiar de colita y después, solo mar y mar.
Cuando pasa un par de horas nos avisan por el altoparlante que dentro de veinte minutos aterrizaremos en el aeropuerto Tocumen de Panamá y que ahí bajaremos ha hacer “escala técnica” o sea cambio de avión. Miro por la ventanilla para distinguir el famoso canal de Panamá, obra de gran envergadura que une el Pacifico y el Atlántico. Las nubes me impiden verlo pero seguro que ahí estaba.
Bajamos y nos llevan a “tierra de nadie”, una gran sala donde hay muchas personas que están en calidad similar a la mía, de transeúntes. Miro mi reloj y son las 8.15 de la mañana. No me doy por entendido que en esa parte del mundo los husos horarios no son los mismos y hay una diferencia de una hora.
Luego de estar aburridos dos horas y 10 minutos, nos informan que los pasajeros de Copa Internacional, con destino a República Dominicana deben pasar por el pasadizo número 4, porque el avión partirá dentro de 15 minutos. Me apuro para ser uno de los primeros en subir, pero ya otros me habían ganado la delantera.
Subo con mi maletín-carrito y mi bolsa con algunos libros. Me ubico en el mismo lugar del primer avión y de nuevo en el aire, veo la ciudad perderse entre la niebla que amenazaba suspender el vuelo. No pasó nada y solo vi mar azul y barcos que iban de un lado para otro. Este mar es muy transitado.
Luego de un buen rato, nos comunican que llegaremos al aeropuerto Las Américas y todos se alistan para aterrizar, los auxiliares y personal de avión pasan por entre nosotros, quienes se aseguran que tengamos el cinturón de seguridad puesto, seguro que no quieren perder ningún cadáver, jajajajajajaj
Una fina llovizna choca el cristal de la ventanilla donde me encuentro. Las alas se baten de arriba para abajo y un fuerte viento hace que el avión entre en zona de vacío y siento que el estómago se sale de su lugar. Estoy nervioso porque se me viene a la mente la historia de Juliana Koeppe en la selva peruana.
La garúa se transforma en lluvia y esta no deja ver el cielo y la tierra. Cuando nos avisan que bajaremos, distingo el aeropuerto que se abre entre la niebla y tocamos tierra. El vuelo había terminado. Eran las 1.37 de la tarde en mi reloj y en República Dominicana las 2.37.


miércoles, 29 de octubre de 2008

La niña de la mochila azul

Que te pasa chiquillo, que te pasa
Me dicen en la escuela y me preguntan en mi casa
y hasta ahora lo supe de repente
cuando oí pasar la lista y ella no estuvo presente.
La de la mochila azul, la de ojitos dormilones
me dejo gran inquietud y bajas calificaciones
ni al recreo quiero salir, no me divierto con nada
no puedo leer ni escribir,
me hace falta su mirada,
de recuerdo me quedan sus colores
las hojas del cuaderno
dice amores de borrones
yo quisiera mirarla en su pupitre
porque si ella ya no vuelve mi salón será muy triste
La de la mochila azul, la de ojitos dormilones
me dejo gran inquietud y bajas calificaciones
al recreo quiero salir no me divierto con nada
no puedo leer no escribir,
me hace falta su mirada.

martes, 28 de octubre de 2008

MI AMIGO OSKITAR



Navidad, fecha donde se recuerda el nacimiento de Jesús. Día 25 de diciembre de 2007, son las 7.41 de la mañana y me he levantado para revisar algun mail rezagado de los que he recibido de amigos de Perú, Rep. Dominicana y alguna otra parte del mundo. Miro y busco entre los sitios donde podría haber alguno no descubierto y veo uno que me llama la atención y es enviado por un amigo que hace mucho no tenía noticias de él. Oscar Loo Lira, mas conocido como oskitar.
Su mail estaba disfrazado como "logistico" y eso me hacía dudar que sea un Spam o uno que ha sido derivado directamente a los "no deseados", pero mi intuición (quéee, pero no dicen que ésta es una cualidad de las mujeres y que los hombres no lo poseen?), hizo que abriera con sumo cuidado. No bruscamente para que el contenido no se esparsa por toda la PC e infecte el disco duro.

Lo hago cuidadosamente, porque me han dicho que en estas fiestas de fin de año, los hakkers, están a la caza de ingenuos internautas que reciben toda la basura informática que les llega a su correo y hay unos que contienen virús, gusanos y de mas alimañas que nada mas hace destruir poco a poco toda la informaciñon que uno tiene en su computadora.

Por eso es que fue mi cuidado, (para no dispertarlo) y abriendo despacito pude distinguir el nombre del remitente: Oscar Loo Lira.

En un principio me asombré, ¿cómo Oskitar pudo averiguarse mi dirección?, ahora recuerdo, una vez le escibi a su compadre y amigo íntimo preguntando por él y creo que fue que le transfirió mi actual correo electrónico. Ya con esa tranquilida abrí apuradamente el correo propiamente dicho y vi con alegría que me había enviado saludos y felicitación por Navidad y muchos deseos para este nuevo año 2008. Me contaba que por tercera (o... cuarta, no recuerdo bien) se había divorciado. "Es que no me comprendía con mi esposa", fue su frágil defensa para esta ocasión, pero como yo lo conozco, como si lo hubiera par.. !NO! como si yo lo hubiera visto nacer.

Con Oscar me une una amistad muy sincera y esta se inicia en el año 1977 cuando luego de un exámen de admisión, donde se presentaban mas de 18 mil postulantes, para ocupar 1,500 vacantes. Ni que decir en la Facultad de Periodismo, fuimos 4 mil para tan solo 25 cupos. Qué tal sistema tan exigente para la cantidad de jovenes que buscan labrarse un porvenir en una institución superior como una universidad. Si uno hubiera querido postular a la Universidad Nacional Mayor de San marcos, la primera de América del Sur, el caudal de postulantes se duplica y triplica, porque son miles y miles de ex alumnos que pugnan seguir estudios superiores. Ah! y como es pública, el costo es simbólico, por eso es que muchos se postulan.

Sin embargo, entrar a un centro superior no es lo máximo, porque lo difícil es mantenerse ya que una carrera que está programado terminar en cinco años esta hasta llega a duplicarse en el tiempo. Motivo. las huelgas, los paros y las faltas a clases, o sea de los profesores o de los alumnos. Ni que decir si hay epocas donde las autoridades cierran el claustro, o sencillamente hay orden de Palacio para que investiguen "algún brote de terrorismo".

Volviendo a la historia del mail oculto, le diré que con Oskitar me une un vínculo que se inica en la fila de inscripción para rendir examenes de adminsión para el periodo lectivo de ese año. Coincidimos en la cola de jovenes de toda clase social, yo estaba primero y delante mio estaba una linda chica futura ginecóloga (ella queria estudiar obtetricia) y detrás mio estaba un chico desgarbado y con una labia que dejaba sorpendido a todos, yo escuchaba que él hablaba el aire haciendo preguntas y buscando respuestas de algún incauto. A cada momento me buscaba conversación, pero yo estaba ensimismado en mi file de documento que debía presentar para ser aceptado entre los postulantes.

En una de esas escuché como que él postularía a la facultad de periodismo, porque su deseo era trabajar en el departamente de informaciones del instittuto Nacional del Deportes del Perú y que tenía un familiar directo que era miembro principal de esa insitutución. Me interesó su declaración y comenzamos a conversar, pero lo que el quería era entrabla conversación con la chica que me antecedía en la fila, la futura parturienta. Y cuando le dije que ella postularía a Medicina Humana, comenzó a decir que le había comenzaqdo un fuerte dolor en el vientre y que deseaba la atención de un doctor y que si ahbái en la fila un futuro galeno se dejaría tratar por el o por ella toda la vida.

Entonces le dije que la amiga de delante era una futura doctora y que ella le curaría de su mal, dentro de 6 años. Risa y mas risas sonaron en la fila que avanzaba lentamente. El como retandome a mi broma manifestó que el esperaría ese día y mucho mas tiempo para que sus manos lo curen. Entonces ella viendo su insistiencia de Oskitar, le dijo muy suelta que debía ser una enfermedad muy rara porque ella sería ginecologa especialista, y jajajajajajajaja la risa fue mayor porque ya no le quedaron ganas de seguir con ese tema.

Al ver los vigilantes que estabamos haciendo mucho ruido y un poco de desorden, nos llamaron la atención y suerte para mi ya amigo oskar, para eu todos nos callaramos la boca.

Oscar fue un muchacho muy mujeriego y a todas trataba de conquistar, ese episodio en la cola de inscripciones marcan su caracteristica propia. Nunca lo he visto seriecito en clases o en alguna reunión preprofesional que teniamos durante el tiempo que duró nuestra formación educativa Ahhh! tenía otra cualidad, le gustaba la cerveza y cada vez que saliamos en "patota" a comer unos sanguchitos en La Campana, restaurant frente a la universidad o luego de las clases de cultura y deporte que teniamos los sabados en la mañana en el campus universitario, lejos de la ciudad y nos quedabamos hasta las 2 de la tarde, y de ahí varios del salón nos ibamos a una cantina a "soplarnos" una cervecitas. Oscar era el mas aguantador.

En un descuido de mis compañeros, me escabuía y salía de ahi y me embarcaba a mi casa. No deseaba levantarme con la resaca del dia anterior. Con Oskitar me une una amistad muy sincera y me dio mucha pena no haberme despedido personalmente de él cuando vine a este hermoso país.

Pero no hay mal que por bien no venga, ahora mantengo comunicación con mi choche, mi amiguito y confidente mutuo de aventuras idas y venidas en nuestros casi 6 años de estudios. Comenzamos la carrera y la terminamos juntos, aunque otros siguieron un año mas para -dique- ser Licenciados en Ciencias de la Comunicación. Nosotros nos propusimos estudiar para ser periodistas y punto. Recien se estaba implementando la universidad en lo que era televisión y formación cinematografica y nosotros pensabamos que los estudios de ese año no sería buena por lo que veíamos y tuvimos razón. Mis otros compañeros lo hicieron y nos comentan que perdieron su dinero por clases que nunca tomaron y profesores que no sabían mas que uno en cada materias, que dizque enseñaban.

Luego de salir de las aulas universitarias, seguimos encontrándonos el grupo que Juan Adolfo Cordova, profesor de semiología, consiguio formar, Oskar a la cabeza, el muerto Vallejos (mi compadre), el colorado Pablito Legrand, "Tulito" Nestor López, la Chola Maria Luisa Mendoza, la prima Cinthya Segura, el gordo Marcos Barreda, la bebe Liliana Lara, el feo Jose Terrones, la chata Maggie y la simpática Maria Feliz. Por la emoción me olvidaba del más importante "Juanitop" Juan Carlos Pérez. jajajajajajajajaja

Los años pasan volando y cada vez se hacía difícil reunirnos, hasta que llegó el dia y la epoca que dejamos de hacerlo. Solo nos veíamos esporadicamente y perdimos rastro de cada uno. A mi me encontraban porque mi trabajo era dentro del aparato estatal y siempre estaba en suerte de noticia diaria. Aunque sea una foto me delataba, estaba detras o al costado de una autoridad palaciega, minsterial o congrecional. Siempre ma llamaban para saludarme y desearme felicidades por el nacimiento de mi segunad hija o por haber salido en un informativo noticioso de la tv local.
Yo mantenia comunicación superficial con algunos, pero con mi amigo Oscar no. Lo habñia perdido definitivamente. Con el que si nos veíamos en comisiones oficiales, era con mi compadre, padrino de mi hija la mayor, el "muerto" Jorge Vallejos, quien laboraba en uno de los principales programas informativos de la televisión "Contrapunto". Era uno de los reporteros mas importantes de dicho programa. Intercabiabamos expresiones de saludos cuando entrevistabamos a algún personaje político. Y acabada la entrevista, acabadaba tambien él encuentro amical. Cada uno corriendo a sus centro de trabajo a redactar y preparar la información.

Un dia me encontré con el Chato "Tulito" Nestor Lopez, quien tenía una gráfica y me comentó que Oscar se había asmiliado a las Fuerzas Auxiliares de la Policía y que estaba en el departamento de publicaciones y comunicación, (o al revés), pero me interesó, y lo fui a visitar. Quería saber cómo estaba.

Una mañana cuando vi la agenda ministerial, el ingeniero Roberto Persivale, no teniía actividad después de las 3 de la tarde y que un almuerzo que le ofrecian un grupo de empresarios amigos. Estaba en blanco y hablé con él y con mi jefe para "hacer una visita de trabajo" al Ministerio de Defensa. Esto agrado a ambos y me dieron luz verda para ausentarme toda la tarde hasta el día siguiente.

Y llamando al chofer de la oficina le dije que caliente el auto para irnos a Barrios Altos. Cuando nos vieron llegar y miraron las placas los policias que custiodaban el local de comunicaciones y publicidad, nos abrieron paso al instante.

Bajé y pregunté por Oscar Loo Lira y me señalaron una oficina al fondo del destacamento. grande fue la sorpersa de mi amigo verme llegar con movilidad y custodia personal (estamos hablando de los años 80, cuando el terrorisomo estaba en su mas alta expresión y todos los fucionarios del gobierno tenian escolta personal y como el ministro estaba en una reunión de amigos, no necesitaba que lo resguardarn y los policias en cubierto me pidieron que los llevara a "dar una vuelta" porque se sentían un poco presionados por la inactividad).

Nos dimos un abrazo grande, de esos que se dan los que no se han visto por muchísimos años o que tienen necesidad de una mano amiga, pero en cambio nosotros nos estabamos dando ese abrazo porque nos unia un sentimiento especial. Eramos entrañables amigos. Y por eso es que me dió mucha alegría ver entre mis mensajes uno que decía "logistico", nick que creo es su resguardo dentro del cuerpo policial y no sea reconocido por los espias del terrorismo.


UNA MAÑANA MOJADA




La semana comenzaba, el cielo despejado auguraba una mañana calurosa, salí de casa a la hora prevista, tomé dirección a la avenida principal para enrumbarme a mi centro de trabajo. Como si lo hubiera pedido apareció un “concho” al cual le faltaba un pasajero y ese era yo.


Me acomodé como pude y partí hacia la Independencia. En el cruce con la 27 se apeó una mujer y la reemplazó un proyecto de fémina, era una alumna del 4to de bachiller del centro donde trabajo. Intercambiamos saludos y nuestra plática fue fútil porque ella se encontró con una compañera de aula y subliminalmente fuí alejándome de ellas. Ufffff! . Comenzó a llover y me lamenté por no haber sacado mi paraguas, que siempre utilizo para guarecerme de una llovizna. Llegué y recién me di cuenta que estaba mojado de pies a cabeza.


Antes De ingresar a mis labores me dirigí al quiosco para calentarme y solicité un vaso de té. Ummmm que delicia, solo que tiene un sabor astringente, y no es para menos porque me menciona la señora, que me atiende, lo hacen reposar con gengibre, por eso se siente así.


Continúa lloviendo, solo es una garúa persistente que humedece la ropa y si uno se confía ingresa hasta la intimidad misma.


Con mi vasito descartable, dando tumbos y malabares para no derramar por la calle, estoy antes de entrar a la Universidad Psicología Industrial. Me recibe con un cordial “Buenos dias, profesor”, el portero que tiene cara de ser extranjero (parece que es de México), yo si mirarlo contesto como automáticamente: “buenos días”.


Voy a la coordinación de docente y me encuentro con que el libro de registro, aún no ha sido puesto en la mesa para firmar la entrada. Recién de doy cuenta que soy el primero en llegar. ¿no será que los demás se han quedado en casa a causa de la lluvia? No importa, me da tiempo para saborear mi delicioso y humeante té.


Apuro mis paso para dirigirme al aula que me toca disertar mi clase, es el mejor de todas, es la que está conformada por los alumnos del último grado de bachiller. Parecería que se han acomodados para servirme como aula CERO en mi incipiente experiencia en esta bello país. No quiere decir que mi Perú sea feo, sino que ahora tengo la oportunidad de mirar y observar lo maravilloso que es un lugar conde existen muchas cosas que mi lugar de origen no lo tiene. Hay elevados, túneles y subterráneos. Vías de alta velocidad y todos manejan con mucho cuidado porque hay peligro en cada cuadra.


Lo que si añoro de mi casa, son la comida variada, mi olluquito con charqui, mi carapulcra, mi cau cau y mi parihuela. Ni que decir de mi choclito con ajicito, el rocoto y el ají amarillo.


La chica de jora o la de maiz morado, y que del agua de culen, jajajajajajajajaj


Los dominicanos tienen una particularidad que no quisiera que me adhiera. Es que ellos todos los días puedn estar con su arroz con habichuelas, o sea arroz con frijoles, pero sin aderezo y no es tacu tacu. Su platano “mahado” o sus tostones. Si es posible los 31 días del mes pueden y comen eso. No conocen y si lo conocen no lo preparan, el pescado y las vísceras de los animales. Dicen puagg! Cuando le hablo del mondonguito, del anticucho, del caldito de menudencia de pollo y peor si les digo que hay un animalito que se llama cuy.


Hubo un día que estuve haciendo recuerdos en voz alta y mencioné a la famosa “pachamanca” y le explique que era la olla en el suelo y ellos ohhhhhhhhhhhh! ¿y. Cómo es? Le fui diciendo y dándoselas de gente de alta alcurnia manifestaron que ellos no comen en el suelo. ¡No saben lo que se pierden¡


Bueno dejemos el arte culinario y adentrémonos en lo que nos interesa (todo debe interesarnos)

Un dia de locuras

Esta historia comienza una mañana de verano en un lugar muy maravilloso, que se puede compara con el Edén, por su múltiples atractivos que en él hay. No hubieron ojos ajenos que lo que estoy observando, ni mano extraña que lo haya tocado. Solo uno se atrevió a hacerlo y el designio del destino hizo que jamás lo volviera a hacer.
En un árbol, muy hermoso pende una capullo, y el viento sutil lo mece de un lado para el otro, como si supiera que el destino de esa cuna natural saldría una de los mejores y bellos seres del mundo. Pasa el tiempo y el referido capullo se va haciendo cada vez más grande y el hilo que la sostiene parece que se va a romper, pero como la madre naturaleza es sabia, no permite que se corte ese tipo de cordón umbilical que lo une a la rama del árbol. Su vida continúa a pesar que no es producto, ni descendiente de ese tronco duro y seguro, capaz de darle una sombra de protección, un canal de supervivencia, ni un consejo para su vida posterior.
Como en toda circunstancia el capullo madura y empieza una lucha por la supervivencia, el ser que hay dentro de él lucha por salir libre. Se esfuerza por coger de un mundo que se le abre delante y que le muestra su esplendor, un esplendor banal, maquillado y de hipocresía. Donde hay intereses y solo alegría falsa.
A duras penas saca su cabeza y a pesar que la coraza, que la protección que lo mantenía viva no quiere dejarla ir y lucha por no morir, ella, la crisálida, emerge de su capullo que durante sus inicio en su nueva formación y de una etapa importante de si VIDA que le prodigó todo lo necesario para que crezca y que esté preparado para enfrentar la vida. yace a un lado experimentando sus últimos aliento de vida, hasta que por fin deja de existir y como la cadena natural, ley de naturaleza, cumplió con su deber.
Nacer, crecer, reproducir y morir.
El nuevo ser se arrastra por el suelo, no sabe a dónde, esta desorientada, pero siente que puede virar a cualquier lugar, lo puede hacer a la derecha, a la izquierda o simplemente seguir lo que sus ojos le atraen. Ya no está junto a su capullo que le impida hacer lo que ella quisiera. Ya no está la barrera que le impedía irse a buscar veleidad de la vida. No tiene nada que le impida irse y vagar.
Ahí la tenemos, nuestra crisálida, tratando de descubrir ese mundo que se le abre a sus pies. Encuentra otros que esta igual que ella, desubicados y "viviendo" como se le presente las cosas. No importa que tras su salida de la cárcel natural que lo cobijó durante su etapa de juventud pre al nacimiento, haya rezagos de ella, tiene adherido rastros de la seda que lo protegió y lo tiene sobre su espalda como un recuerdo de esos momentos hermosos que pasó con su protector. Recuerdos bellos y tristes, más los primeros que los segundos. Pero eso no importa cuando uno quiere conocer las simplezas de la vida, cuando se ha estado en cautiverio sin querer.
Pasan los días y como la ven dubitativa, muchas voces le dicen tal y tal consejo, pero como ella no tiene experiencia, solo las escucha y arrastra penosamente su calificativo de oruga. Está "creciendo", no solo de tamaño, sino que de sapiencia de la universidad de la vida. De ese centro superior que a diario experimentamos los humanos y que entre los demás seres también existe.
Su vida se vuelve completamente llena de consejos, unos buenos y otros malos. Todos son escuchados, pero como carece de experiencia, no sabe cual obedecer. Pero aquí es lo que sucede. Una luz la cubre y la deja sin aliento, la oruga empieza a revolcarse por entre la tierra y yerba y esta le parece encenderse, y como sea empieza a caminar buscando una protección, buscando un calor especial y recuerda su antiguo compañero. Ese que en sus primeros días lo cobijó bajo su manto protectora, lo cuido de los peligros que hay en el mundo.
Entonces se topa con un árbol, y haciendo memoria, es el mismo que lo sujetó en un hilo y trepa afanosamente buscando por ahí, y por acá. Y de su boca empieza a brotar una especie de baba espesa y siente que se ahoga, es una saliva gruesa que apenas la deja respirar,. Instintivamente vomita esa materia y piensa, será que estoy volteando el estómago luego de ingerir las múltiples bebidas que me dieron de beber, era que ese vómito fuera producto de algo que comí en el mundo de los grandes.
Con esas interrogantes se queda dormida y poco a poco la materia espesa, transformada en hilo de seda la empieza a cubrir como quien se tapa con una sábana para protegerse del crudo invierno. Los días siguientes es de frío, un frio invernal, estamos en el mes de noviembre y la temperatura ha bajado y la tierra está húmeda. Ha llegado la tormenta "Noel" y ha dejado una secuela de desgracias en el bosque. Muchos murieron y otros perdieron lo que habían acumulado durante los meses anteriores.
Pasa 30 días y todo está tranquilo y el nuevo capullo va haciéndose cada vez mas grande y maravilloso, empieza una nueva etapa para nuestra amiguita. Se está transformando luego de mirar la vida en el bosque y sus alrededores. Ya tiene experiencia y ha conocido los deleites de la vida. Mucha agua a corrido debajo del puente.
Y por segunda vez sale al mundo, y deja de lado su protección botada, no le sirve, ya la utilizó, ya sacó provecho de el. No tiene mas que ofrecerle y cada vez que explora, encuentra otras que le atraen mas. Los primeros contactos de su etapa de oruga fueron sencillos, porque ahora está mas bella, ya no es el ser que no conocía el mundo, ya tiene una experiencia y conoce lugares que antes lo visitó.
ESO ES VIDA, se repite una y otra vez.
Los conocidos, los compañeros, los que los presentaron y aquellos que le pintan pajaritos en el aire, son los que mejor tiempo le dedican. Ahora es mucho mejor, porque le han crecido alas, y son muy hermosas y largas que una vez batidas, la transportan de un lado a otro mucho mas rápido que cuando era oruga. Ya se puede ir más lejos, explora nuevos campos, nuevas emociones y cuando su cuerpo está cansado y maltratado de su carrera desenfrenada producto de su agitada vida, vuelve cabizbajo a su ex compañero de calor, su capullo.
Ahí está tirado sobre la maleza, olvidado por los otros animalitos del bosque.
Ella se acerca y lo mira con sus multicolores ojos. Con pena que le sale del alma. Sabe que ese fue su apoyo durante una etapa importante de su vida. Yace inerte, y solo hay un hálito de vida que no quiere dejarlo it, porque siente la necesidad de dar lo ultimo a su compañera, a su amor de su vida.
Pero como es imperiosa la necesidad de volar, la mariposa, extendiendo sus alas levanta vuelo y se aleja sin tocarlo siquiera, tratando de ocultar algo que sabe, lo descubrirá el capullo en un instante. No quiere ella, que sepa lo que estuvo haciendo momentos previos.
No hay nada que hacer, se queda triste con un sabor amargo que le corroe sus hilos de seda, de aquel hilo vomitado por la boca de su compañera.
Mirando triste ve el alejamiento de su amada. Nuestro amigo siente que se muere en ese momento y no puede aguantar y rompe a llorar.
"La vida es así, no hay nada que hacer", .... unos nacen con estrella y otros estrellados.


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